El proyecto impulsado por la diputada nacional mendocina Pamela Verasay para endurecer las penas por delitos viales suma nuevos detalles a partir de las explicaciones brindadas por la legisladora, quien puso el foco en la necesidad de modificar el Código Penal para que determinadas conductas al volante tengan una respuesta más severa.
La iniciativa plantea avanzar sobre distintos escenarios vinculados a la conducción alcoholizada. Uno de los principales cambios consiste en que manejar bajo los efectos del alcohol pueda constituir un delito aun cuando todavía no se haya producido una tragedia, estableciendo una diferencia entre una infracción de tránsito y una conducta que, por su gravedad, pueda generar responsabilidad penal.
Otro de los ejes está relacionado con el denominado homicidio vial. La propuesta busca aumentar las penas cuando una persona provoca la muerte de otra mientras conduce y establecer consecuencias más severas para aquellas situaciones en las que existan agravantes vinculados a la conducta del conductor.
El proyecto unifica otras causas
Verasay también puso el foco en evitar que determinados procesos judiciales se extiendan hasta llegar a la prescripción. El proyecto incorpora modificaciones destinadas a fortalecer la continuidad de las causas y garantizar que una eventual condena pueda avanzar durante las distintas instancias judiciales.
De esta manera, la propuesta no apunta solamente a aumentar las penas después de un siniestro, sino también a generar herramientas para intervenir sobre conductas consideradas de alto riesgo antes de que terminen provocando víctimas.
El proyecto todavía debe atravesar el debate legislativo en el Congreso, donde se analizarán los cambios propuestos al Código Penal y su alcance sobre los delitos vinculados a la seguridad vial.