La reacción de la vicepresidenta no tardó en llegar, a partir de que a través de la misma red social, respondió directamente al posteo realizado por Javier Milei y cuestionó que el mandatario hubiera difundido ese tipo de contenido.
"¿Esta locura galopante la retuiteó el Presidente? Parece contagioso el delirio", escribió en una primera publicación, marcando su sorpresa por la decisión del jefe de Estado de replicar el mensaje.
Poco después fue aún más contundente y sostuvo: "El presidente de la Nación no puede haber tuiteado semejante estupidez. Si es así, que muestre todas las pruebas de estas afirmaciones inventadas". En el mismo descargo también apuntó contra la legisladora libertaria, a quien responsabilizó por la difusión de las acusaciones.
Un mensaje que elevó aún más la tensión
Sin embargo, la frase que terminó de instalar el tema en la agenda política llegó algunos minutos después. Victoria Villarruel aseguró sentir una "genuina preocupación" por Javier Milei y cuestionó el tipo de publicaciones que comparte desde sus redes sociales.
"Me preocupa profundamente que el presidente de la Nación replique insensateces e inventos. Tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior", expresó la vicepresidenta.
La declaración fue interpretada como una de las críticas más severas que Victoria Villarruel formuló públicamente contra Javier Milei desde el inicio de la gestión. Si bien la relación entre ambos lleva meses deteriorándose, hasta ahora no había utilizado ese nivel de dureza para referirse al mandatario.
Las diferencias entre el Presidente y la vicepresidenta dejaron de ser un secreto hace tiempo. Durante los últimos meses se sucedieron desacuerdos políticos, cuestionamientos internos y gestos que evidenciaron el distanciamiento entre ambos.
Uno de los puntos de mayor conflicto se produjo alrededor de la actividad legislativa. Villarruel decidió avanzar con distintas sesiones en el Senado que desde la Casa Rosada consideraban inconvenientes para la estrategia del Gobierno, situación que derivó en fuertes críticas por parte de funcionarios y dirigentes de La Libertad Avanza.
A eso se sumaron declaraciones cruzadas, cuestionamientos desde el entorno presidencial y una progresiva pérdida de diálogo entre ambos. Con el paso del tiempo, la vicepresidenta comenzó a mostrarse cada vez más autónoma respecto de las decisiones políticas impulsadas por el Ejecutivo.
El nuevo intercambio en redes sociales vuelve a poner de manifiesto que la convivencia dentro de la fórmula presidencial atraviesa uno de sus momentos más complejos.
La interna libertaria, nuevamente en el centro de la escena
El episodio también volvió a exponer el rol que ocupan las redes sociales dentro de la estrategia política del oficialismo. Buena parte de las discusiones entre dirigentes de La Libertad Avanza se desarrollan públicamente en plataformas digitales, donde funcionarios, legisladores y referentes del espacio suelen responderse sin intermediarios.
En este caso, el hecho de que el propio Presidente compartiera una publicación con acusaciones contra su vicepresidenta terminó amplificando el conflicto y generando repercusiones tanto dentro como fuera del oficialismo.
Mientras tanto, el Gobierno enfrenta una agenda marcada por negociaciones legislativas, desafíos económicos y la construcción de acuerdos políticos de cara a los próximos meses. En ese contexto, la continuidad de los enfrentamientos entre Javier Milei y Victoria Villarruel agrega un nuevo foco de incertidumbre para la administración nacional.
Hasta el momento, desde la Presidencia no hubo una respuesta oficial a las declaraciones realizadas por la titular del Senado. Tampoco hubo aclaraciones sobre el posteo que originó la controversia.
Lejos de mostrar señales de reconciliación, el nuevo cruce confirma que la relación entre los dos máximos dirigentes elegidos por La Libertad Avanza continúa profundizando su distanciamiento y que la disputa interna sigue ocupando un lugar central en la política nacional.