Los municipios de Mendoza comenzaron a ampliar las herramientas que utilizan para conseguir recursos en un escenario marcado por una menor disponibilidad de fondos y dificultades para sostener la recaudación propia. Las comunas apelan a aumentos de tasas, actualización de unidades tributarias, moratorias y nuevos mecanismos de cobro para sostener servicios, salarios y obras.
La situación no es uniforme entre los 18 municipios. Algunas comunas registran dificultades para cobrar las tasas y buscan alternativas para mejorar sus ingresos.
En el Gran Mendoza, la mayoría aplicó actualizaciones durante 2026, aunque con porcentajes y mecanismos diferentes.
El problema también está relacionado con el comportamiento de los contribuyentes. La menor capacidad de pago de vecinos y comerciantes afecta la cobrabilidad y obliga a los intendentes a revisar sus esquemas de ingresos, al mismo tiempo que deben mantener la prestación de servicios y afrontar el costo de las obras públicas.
Más tasas y nuevas formas de cobrar
Entre las medidas adoptadas durante 2026 aparecen incrementos de las tasas municipales, modificaciones de las unidades tributarias y mecanismos destinados a ampliar la cantidad de contribuyentes alcanzados por los sistemas de recaudación.
En Maipú se aplicó un incremento del 27% en abril, mientras que Las Heras actualizó sus tasas. En la Ciudad de Mendoza, la Tasa de Servicios a la Propiedad Raíz tuvo una actualización del 8,7% desde julio y Godoy Cruz aplicó una nueva suba del 10% durante el segundo semestre.
Las comunas también recurren a otras herramientas. Las Heras incorporó la Tasa de Comercio al Monotributo Unificado mediante un convenio con ATM y ARCA, mientras que otros municipios avanzan con moratorias, controles sobre contribuyentes y modificaciones en sus esquemas tributarios.
El objetivo es ampliar o sostener los ingresos propios en un contexto en el que cada punto de recaudación resulta relevante para las administraciones municipales. La estrategia combina medidas destinadas a recaudar más con otras orientadas a reducir gastos y mejorar la administración de los recursos.
Luján de Cuyo suma un nuevo mecanismo
En ese escenario, Luján de Cuyo aprobó un régimen que permite establecer aportes vinculados con obras que generen una valorización de las propiedades beneficiadas. La herramienta busca que parte de ese incremento de valor pueda retornar al municipio para financiar nuevas obras de infraestructura.
El esquema fue incorporado mediante la Ordenanza 15.081 y contempla límites, criterios de razonabilidad, áreas de influencia y mecanismos de prorrateo para determinar a quiénes podría alcanzar cada contribución. No se trata de un cobro automático para todos los vecinos ante cualquier obra municipal.
La decisión muestra hasta dónde llegan las alternativas que analizan las comunas para conseguir recursos: en lugar de limitarse a actualizar las tasas existentes, también aparecen mecanismos vinculados con el financiamiento específico de infraestructura y con la recuperación de parte de la valorización generada por una obra pública.
La recaudación municipal, bajo presión
La búsqueda de recursos se produce mientras los municipios enfrentan una combinación de factores que presiona sobre sus presupuestos. Por un lado, tienen mayores dificultades para sostener el ritmo de ingresos propios; por otro, deben continuar financiando servicios que forman parte de sus responsabilidades cotidianas.
El escenario obliga a los intendentes a buscar un equilibrio entre aumentar la presión tributaria y evitar que una mayor carga sobre vecinos y comerciantes termine afectando todavía más el cumplimiento.
Por eso, las estrategias adoptadas durante 2026 no se limitan a subir tasas. También incluyen moratorias, cambios en los sistemas de cobro, incorporación de nuevos contribuyentes, controles, actualización de unidades tributarias y medidas de austeridad.