El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, aseguró que el episodio protagonizado por cinco internos del complejo penitenciario San Felipe, que participaron de una transmisión en vivo del streamer Valentín Melo, dejó al descubierto una de las principales debilidades del sistema carcelario: la facilidad con la que pueden ingresar teléfonos celulares a las prisiones.
Al referirse a la polémica, el mandatario reconoció que el caso expuso una vulnerabilidad que no es exclusiva de Mendoza y afirmó que resulta muy difícil impedir el ingreso de estos dispositivos debido a su reducido tamaño.
"Lo que ocurrió pasa en todas las penitenciarías provinciales. Si bien es una novedad que personas privadas de la libertad aparezcan en un streaming, fueron bastante imprudentes al exponerse. Eso demuestra que el sistema es vulnerable", sostuvo Cornejo.
En ese sentido, explicó que un teléfono celular "entra en un bolsillo" y remarcó que la solución no depende únicamente de los controles penitenciarios, sino también de decisiones que corresponden al ámbito nacional.
Cornejo pidió bloquear los celulares dentro de las cárceles
Para el gobernador, una de las alternativas más efectivas sería inutilizar los teléfonos que sean detectados dentro de los establecimientos penitenciarios mediante el bloqueo de sus líneas.
"Si se bloquea el número, de nada sirve que tengan el aparato adentro porque no va a poder funcionar", señaló.
Cornejo recordó además que Mendoza elevó hace aproximadamente un mes una propuesta al Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) para habilitar un mecanismo que permita bloquear automáticamente los equipos detectados dentro de las cárceles provinciales.
Según explicó, esa medida dejaría sin utilidad el ingreso clandestino de celulares, aunque aclaró que la decisión depende de una resolución nacional y de la participación de las empresas de telefonía.
También cuestionó que las cárceles provinciales no puedan contar con inhibidores de señal, ya que la normativa vigente contempla esa posibilidad únicamente para establecimientos penitenciarios federales.
La respuesta del Servicio Penitenciario
Tras el escándalo, la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, defendió los controles que realiza el Servicio Penitenciario y aseguró que durante los últimos meses se reforzaron las medidas de vigilancia en los accesos.
La funcionaria destacó la instalación de 300 cámaras de seguridad en las zonas de ingreso y la modernización del sistema interno de comunicaciones como parte del plan para reducir el ingreso de elementos prohibidos.
Además, sostuvo que diariamente se secuestran teléfonos celulares durante las requisas y reveló que solo en la última quincena se evitó el ingreso de 782 dispositivos, además de otros objetos prohibidos.
Los cinco internos que participaron de la transmisión ya fueron sancionados. Las autoridades confirmaron el secuestro de los celulares utilizados, la apertura de sumarios administrativos y su traslado a sectores del penal con mayores restricciones y menos beneficios mientras continúa la investigación sobre cómo lograron acceder a los dispositivos.