En una provincia donde el agua representa uno de los recursos más importantes para sostener la producción, cada hora cuenta. Por eso, una obra que está próxima a inaugurarse en el Este de Mendoza promete modificar los tiempos de distribución del recurso hídrico y mejorar las condiciones de riego para cientos de productores agrícolas.
Se trata de la modernización del Sistema de Riego Rama Chimba, una intervención que permitirá reducir de 12 a cuatro horas el tiempo promedio que demora el agua en llegar a determinados sectores productivos. La mejora representa una disminución de dos tercios en los tiempos de conducción y constituye uno de los principales resultados de los trabajos realizados.
El proyecto demandó una inversión superior a los $13.700 millones y beneficiará directamente a 571 productores de Palmira, Chapanay, Las Chimbas y Los Barriales, en los departamentos de Junín y San Martín. En total, la superficie alcanzada por las mejoras ronda las 5.000 hectáreas.
La iniciativa fue desarrollada con financiamiento del Banco Mundial, el Gobierno de Mendoza y el Departamento General de Irrigación, que se encuentra ultimando los detalles para su inauguración.
Menos tiempo de espera y mayor aprovechamiento del agua
Uno de los principales problemas que enfrenta el sistema de riego tradicional es la pérdida de agua durante su recorrido por canales de tierra. La infiltración y las dificultades para regular los caudales pueden afectar la distribución, especialmente en aquellas explotaciones agrícolas ubicadas en los últimos tramos de la red.
Para mejorar estas condiciones, la obra contempló la impermeabilización de casi nueve kilómetros del canal Chimba y otros 630 metros correspondientes al tramo final del canal Independencia-Cobos.
Estos trabajos permiten reducir las pérdidas por filtración y acelerar la circulación del agua, dos factores fundamentales para mejorar la organización de los turnos de riego.
El cambio más significativo se registró en los sectores ubicados aguas arriba de la Ruta Nacional 7, donde el tiempo promedio de recorrido y entrega del recurso pasó de 12 a cuatro horas para los usuarios situados aguas abajo.
Esta reducción puede facilitar la planificación de las tareas agrícolas y ofrecer mayor previsibilidad a los productores, especialmente durante los períodos de mayor demanda hídrica.
Un reservorio para administrar mejor un recurso escaso
Otro de los componentes centrales de la intervención es la construcción de un reservorio con capacidad para almacenar 176.000 metros cúbicos de agua, destinado a mejorar la regulación del sistema.
Su función será amortiguar las variaciones de caudal y permitir una distribución más ordenada entre los distintos canales que abastecen a las explotaciones agrícolas.
Además, la infraestructura permitirá disponer de reservas para determinados turnos de riego y responder ante interrupciones imprevistas o cortes programados, siempre dentro de las condiciones de operación del sistema.
La Rama Chimba forma parte de una red histórica de aproximadamente 22 kilómetros ubicada en la cuenca del río Tunuyán Inferior. Su funcionamiento está vinculado con el canal Matriz Independencia, del cual también derivan las ramas Sauce, Henríquez, Cruz Bodega y Godoy.
Por ese motivo, las mejoras no se limitan exclusivamente a las propiedades abastecidas por el canal Chimba, sino que también permitirán optimizar la administración del agua dentro de una red de distribución más amplia.