Alerta

El truco de los falsos descuentos que puede terminar en una estafa en Mendoza

Defensa del Consumidor advirtió sobre maniobras que utilizan supuestos descuentos, reintegros y promociones para obtener datos personales o bancarios de los usuarios  
Imagen no disponible
Por El Editor Mendoza

Las ofertas, los descuentos y los reintegros suelen convertirse en uno de los principales atractivos a la hora de comprar, pero también pueden ser utilizados como una puerta de entrada para cometer estafas. En Mendoza, Defensa del Consumidor volvió a advertir sobre una modalidad que utiliza supuestos beneficios para engañar a los usuarios.

El mecanismo puede aparecer a través de WhatsApp, mensajes de texto, llamadas telefónicas o redes sociales. En esos contactos, quienes realizan la maniobra pueden hacerse pasar por empresas, bancos, obras sociales u organismos públicos y utilizar una promoción como argumento para conseguir información personal o financiera.

Cuando una oferta demasiado buena es la señal de alerta

Uno de los principales puntos a tener en cuenta son los descuentos extraordinarios o beneficios que generan una sensación de urgencia. La recomendación de Defensa del Consumidor es no avanzar con el pago o entregar información sin comprobar previamente quién está detrás de la promoción.

En las compras por internet, una de las primeras verificaciones debería ser la dirección del sitio al que lleva el anuncio. Existen páginas que imitan la imagen de comercios conocidos, utilizan sus logos y replican parte de su contenido, pero funcionan desde dominios diferentes a los oficiales.

Por eso, una promoción que llega por redes sociales o mensajería no debería tomarse como suficiente garantía de que el vendedor es legítimo. La recomendación es ingresar manualmente al sitio oficial del comercio, comparar el precio con otras opciones y revisar los datos de contacto antes de concretar una operación.

El dato que puede evitar un problema

También es importante conservar las pruebas de la compra. Capturas de pantalla, comprobantes, facturas y cualquier información vinculada con la oferta pueden resultar fundamentales si posteriormente surge un inconveniente.

Además, las promociones publicadas por los comercios tienen condiciones que deben ser informadas de manera clara. La normativa establece que una oferta debe indicar su período de vigencia, modalidades, condiciones y limitaciones, y que aquello que se anuncia debe ser respetado por quien lo ofrece.

Esto también permite diferenciar dos situaciones. Una cosa es una oferta que no es respetada por un comercio y otra distinta es una estafa, en la que directamente puede existir una maniobra destinada a obtener dinero o información mediante engaños. En este último caso, Defensa del Consumidor no reemplaza la investigación penal y corresponde realizar la denuncia ante las autoridades competentes.

Qué revisar antes de pagar

Entre las recomendaciones para evitar caer en este tipo de maniobras aparece una que puede parecer sencilla, pero resulta central: no apurarse por un descuento.

Antes de pagar conviene verificar quién vende, revisar la dirección web, comparar el precio con otros comercios, leer las condiciones de la promoción y guardar toda la documentación de la operación.

También se recomienda evitar compartir claves, códigos de seguridad o datos bancarios mediante llamadas, mensajes o enlaces recibidos de manera inesperada.

En un contexto donde las promociones circulan cada vez más por redes sociales y servicios de mensajería, el descuento puede ser real, pero también puede ser el argumento utilizado para generar confianza. La diferencia, en muchos casos, está en tomarse unos minutos para comprobar qué se está comprando y quién está del otro lado de la pantalla

Ver versión completa →