La protesta de organizaciones ambientalistas se ha convertido también en un clásico vendimial. Cada año, antes del Carrusel miles de manifestantes marchan por las calles mendocinas pidiendo el resguardo de los bienes naturales de Mendoza. Tras la aprobación del proyecto San Jorge, el centro de las críticas fue la minería y se reclamó por la defensa del agua.






























