"En paz y sin sufrimiento": murió Kenya, la elefanta de 44 años que fue un símbolo de la fauna argentina
- El santuario informó que su deceso se produjo de manera tranquila, rodeada por los cuidadores
- Había nacido en 1981 y llegó a Mendoza en 1985
PorElEditor Mendoza
16 de diciembre de 2025 - 14:30
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Murió Kenya, la elefanta que habia sido trasladad a Brasil.
Gobierno de Mendoza
El Santuario de Elefantes de Brasil (SEB), ubicado en el estado de Mato Grosso, comunicó el sensible fallecimiento de Kenya, la elefanta africana que había sido trasladada en un operativo histórico desde el Ecoparque de Mendoza. Murió de manera tranquila mientras el equipo especializado la acompañaba de forma permanente.
Kenya nació en 1981 y llegó a Mendoza en 1985 con apenas cuatro años. Durante décadas, fue la última elefanta del entonces zoológico provincial y, posteriormente, la última elefanta africana de Argentina.
El director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, lamentó la noticia: “Estamos sumamente tristes. Vamos a esperar los resultados oficiales de la necropsia para entender qué pasó. La comunicación con el santuario fue permanente y estábamos al tanto de que Kenya venía presentando dolencias”.
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La elefanta murió rodeada de sus cuidadores.
Un hito logístico: el traslado a Brasil
El traslado de Kenya al Santuario de Elefantes de Brasil, concretado en julio de este año, marcó un hito tanto para el personal del Ecoparque como para el país. El proceso de preparación duró años (inició en 2017) e incluyó un riguroso trabajo técnico y sanitario.
El viaje implicó un recorrido de aproximadamente 3.600 kilómetros en un contenedor especialmente diseñado, cumpliendo las normas internacionales de CITES.
Durante el trayecto, solo tres personas, incluyendo a su entrenador en Mendoza, Marcos Flores, mantuvieron contacto directo, garantizando que el animal se sintiera acompañado y seguro.
Muerte en paz y necropsia en curso
Tras su llegada al Santuario, una organización sin fines de lucro con grandes extensiones de territorio natural en el estado de Mato Grosso, Kenya comenzó su proceso de adaptación y pudo interactuar con otros individuos de su especie.
El Santuario informó que, en los días previos a su fallecimiento, se mantuvo un monitoreo constante debido a que el animal presentaba dificultades físicas. La elefanta fue acompañada por cuidadores especializados y su muerte se produjo de manera rápida y sin signos de sufrimiento. Actualmente, el santuario se encuentra coordinando con una universidad local la realización de la necropsia para determinar oficialmente la causa del deceso, cuyos resultados se esperan en los próximos meses.