Mendoza actualizó la regulación de los alojamientos turísticos a través de la Resolución 378 del Ente Mendoza Turismo (EMETUR), una medida que reemplaza el esquema vigente y busca adaptar las condiciones de funcionamiento a los cambios que atravesó el sector en los últimos años.
La nueva normativa alcanza a hoteles, cabañas, apart hoteles y complejos, pero también contempla modalidades que fueron ganando espacio dentro de la oferta turística, como el glamping. De esta manera, la Provincia busca ordenar las distintas alternativas de alojamiento bajo un mismo marco de inscripción, clasificación y categorización.
Qué cambia para los alojamientos turísticos
Uno de los principales puntos de la resolución está relacionado con la formalización de la actividad. Los establecimientos deberán estar inscriptos en el Registro de Prestadores Turísticos de Mendoza para poder operar y deberán cumplir con una serie de requisitos vinculados con infraestructura, seguridad y prestación de servicios.
Entre las condiciones aparecen la provisión de agua potable y energía, el tratamiento de residuos y las medidas de prevención de incendios. También se exige contar con seguros de responsabilidad civil y contra incendios.
La inscripción y los trámites de recategorización pasarán además a realizarse de manera electrónica mediante una declaración jurada, con el objetivo de simplificar los procedimientos para los prestadores.
A su vez, los responsables de los establecimientos deberán mantener actualizado el registro de pasajeros, cumplir con las obligaciones tributarias correspondientes y exhibir la categoría otorgada por la autoridad turística. También deberán informar con anticipación determinadas modificaciones edilicias, transferencias o cierres.
Más controles y accesibilidad
La actualización también incorpora requisitos vinculados con la accesibilidad. Los establecimientos deberán contar con espacios de estacionamiento reservados, accesos sin barreras arquitectónicas y baños adaptados en las áreas comunes.
La normativa establece además que los alojamientos deberán disponer de habitaciones accesibles para personas con discapacidad, con una proporción mínima de una unidad cada treinta habitaciones.
El EMETUR tendrá la facultad de realizar inspecciones técnicas y aplicar sanciones ante eventuales incumplimientos, dentro del marco establecido por la legislación provincial.
Otro de los cambios es la incorporación formal de denominaciones como Resort y Complejo Turístico, destinadas a propuestas que combinan alojamiento con infraestructura deportiva, recreativa o vinculada con actividades de aventura.
Una regulación que busca adaptarse al nuevo turismo
La actualización se produce en un escenario en el que las plataformas digitales modificaron la manera en que los viajeros buscan y contratan alojamiento. En Mendoza, el propio EMETUR ya había advertido sobre el crecimiento de la oferta de alquileres temporarios y la necesidad de establecer reglas que permitan distinguir entre los establecimientos registrados y aquellos que funcionan por fuera del sistema formal.
Con la nueva resolución, la Provincia busca incorporar esas transformaciones dentro de la regulación turística y establecer condiciones comunes para una oferta que dejó de limitarse a los formatos tradicionales de hotelería.