Mendoza comenzó a prepararse para un verano que podría estar marcado por lluvias intensas y otros eventos meteorológicos vinculados al fenómeno El Niño. En ese contexto, el Gobierno provincial envió a la Legislatura un proyecto para declarar la emergencia por riesgo hidrometeorológico y climático en todo el territorio mendocino y contar con herramientas especiales para responder ante posibles contingencias.
La iniciativa propone que la emergencia tenga una duración de 180 días, con la posibilidad de extenderla por otros 180 mediante un decreto debidamente fundamentado. El objetivo es acelerar las tareas de prevención y darle mayor capacidad de respuesta al Estado frente a situaciones que puedan afectar a la población, la infraestructura, los servicios esenciales, los recursos hídricos y las actividades productivas.
Uno de los puntos centrales del proyecto está relacionado con las obras que podrían necesitar una intervención rápida. La propuesta contempla agilizar contrataciones y trabajos preventivos vinculados con la emergencia, incluyendo obras hidráulicas y de drenaje, intervenciones en cauces y canales y mantenimiento de caminos, entre otras tareas destinadas a reducir el impacto de posibles tormentas o crecidas.
Qué busca cambiar la emergencia
El proyecto también plantea reforzar los sistemas de monitoreo y alerta temprana, mejorar el intercambio de información e identificar con anticipación los puntos que podrían presentar mayores riesgos durante la temporada 2026-2027.
Para eso se prevé una coordinación entre distintas áreas de la Provincia, los municipios, el Departamento General de Irrigación, empresas de servicios públicos y organismos vinculados con la atención de emergencias. La intención es que, ante una situación que requiera una respuesta inmediata, los tiempos administrativos no terminen demorando una intervención necesaria.
Las herramientas extraordinarias quedarían limitadas a las situaciones relacionadas directamente con la emergencia y, según el proyecto, deberían utilizarse bajo criterios de razonabilidad, eficiencia, publicidad, transparencia y control. De esta manera, la declaración no implicaría habilitar cualquier tipo de contratación por fuera de los mecanismos habituales, sino concentrar esas facultades en las tareas vinculadas con el riesgo climático.
Mendoza se prepara para el impacto del Super el Niño
Irrigación ya prepara sus canales
La presentación del proyecto se suma a otras medidas que Mendoza comenzó a tomar durante las últimas semanas para anticiparse al escenario climático previsto.
El Departamento General de Irrigación habilitó un régimen excepcional para que las Inspecciones de Cauce puedan acelerar compras, contratar servicios y ejecutar obras cuando exista una urgencia relacionada con posibles daños provocados por El Niño 2026-2027.
El mecanismo contempla intervenciones como la limpieza y desobstrucción de cauces, reparación o refuerzo de márgenes, defensas y terraplenes, además de trabajos sobre compuertas y tomas. También permite adquirir materiales y contratar maquinaria cuando la demora de los procedimientos habituales pueda agravar una situación de riesgo.
La normativa de Irrigación establece, además, controles específicos para estas operaciones. Cuando sea posible deberán solicitarse cotizaciones y cada intervención tendrá que justificar la urgencia, su relación con el fenómeno climático y la necesidad de realizar el trabajo de manera inmediata. El régimen estará vigente, como máximo, hasta el 30 de abril de 2027, salvo una eventual prórroga.
De esta manera, Mendoza avanza en distintas herramientas para llegar preparada a la temporada 2026-2027. Ahora será la Legislatura provincial la que deberá analizar el proyecto que propone declarar la emergencia por 180 días y definir si finalmente se habilitan las facultades especiales solicitadas por el Ejecutivo.