La provincia de Mendoza busca profundizar el trabajo de prevención a partir de una mirada que prioriza la presencia de los equipos de salud en el territorio y la articulación con distintos actores de cada comunidad.
El objetivo es fortalecer las herramientas disponibles para detectar situaciones de riesgo de manera temprana y facilitar el acceso a los dispositivos de acompañamiento y atención.
Desde el área de Salud remarcaron la importancia de trabajar de manera coordinada y sostenida, teniendo en cuenta las particularidades de cada comunidad y evitando que la prevención quede limitada únicamente al ámbito sanitario.
El rol de los equipos de salud
El abordaje contempla el trabajo de los equipos que intervienen en el territorio y la necesidad de contar con herramientas para identificar señales de alerta, acompañar a las personas y orientar a sus familias cuando sea necesario.
En este sentido, la estrategia apunta a fortalecer la capacitación y la articulación entre los distintos espacios que forman parte de la red de atención, para que las situaciones que requieran intervención puedan ser abordadas de manera adecuada.
La prevención del suicidio requiere así de un trabajo integral que involucre a los servicios de salud, pero también a instituciones y organizaciones que tienen contacto cotidiano con la comunidad.
Una mirada integral para la prevención
La provincia plantea que el acompañamiento y la detección temprana son aspectos centrales de la estrategia. Para eso, se busca consolidar una red que permita brindar respuestas cercanas y oportunas ante situaciones de vulnerabilidad.
El trabajo territorial se presenta como una herramienta para acercar las políticas de prevención a la población y fortalecer los canales de atención, con una mirada integral que contemple tanto a las personas como a su entorno.
De esta manera, Mendoza busca profundizar las acciones destinadas a la prevención del suicidio y fortalecer una red de acompañamiento que permita intervenir de manera temprana ante situaciones de riesgo.