Durante el último fin de semana largo, Mendoza logró un leve repunte en su actividad turística gracias a las primeras nevadas en la cordillera y a las estrategias del sector para atraer visitantes. Aunque la ocupación no superó el 50%, hubo más movimiento que en el feriado anterior y el enoturismo sostuvo su protagonismo.
Mendoza: nieve, vino y escapadas cortas para enfrentar el invierno
En un contexto económico desafiante, Mendoza logró destacar durante los feriados de junio con una propuesta que combinó paisajes nevados, actividades al aire libre y promociones especiales. Según el informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), a nivel nacional viajaron más de 2,1 millones de personas durante los dos fines de semana largos, pero con un gasto un 27,9% menor en términos reales respecto a 2024.
En Mendoza, la situación fue mejor que la del feriado anterior por Martín Miguel de Güemes, cuando la ocupación hotelera no superó el 50% y muchos comercios del microcentro decidieron no abrir. Esta vez, las primeras nevadas atrajeron a familias y turistas locales, especialmente quienes buscaban una experiencia invernal sin tener que viajar muy lejos.
El cielo despejado, el frío típico de junio y la posibilidad de jugar con la nieve en la montaña ofrecieron una alternativa atractiva para cientos de visitantes, que aprovecharon el fin de semana largo para hacer escapadas breves y de bajo costo.
Enoturismo mendocino: una apuesta que se sostiene con creatividad
A pesar de la merma en el consumo, el sector vitivinícola mendocino mantuvo el movimiento turístico con una oferta variada y adaptada al bolsillo de los visitantes. Más de 230 bodegas abiertas al turismo ofrecieron descuentos, promociones, visitas guiadas y catas gratuitas, apuntando principalmente al público local y regional.
El enoturismo sigue siendo una de las fortalezas de Mendoza: no solo por su valor económico, sino también por el posicionamiento alcanzado a nivel nacional e internacional. En tiempos de recortes, la creatividad y el servicio personalizado se transformaron en herramientas clave para seguir atrayendo público.
Muchas bodegas también aprovecharon el fin de semana largo para lanzar experiencias de invierno, como fogones, maridajes con comidas típicas o visitas especiales con nieve de fondo, que generaron gran repercusión en redes sociales.
Turismo en Mendoza y en el país: más escapadas, pero más breves
Según CAME, la duración promedio de las estadías bajó de 2,9 a 2,2 noches respecto a 2024, y el número total de turistas cayó un 16,6%. Esto refleja un turismo más medido, que busca destinos cercanos, viaja por menos tiempo y ajusta el gasto en comidas, compras y actividades pagas.
Sin embargo, la tendencia sigue siendo positiva: en lo que va de 2025, más de 8,8 millones de personas se movilizaron en cinco fines de semana largos, generando un impacto económico estimado de más de $2 billones, que beneficia principalmente a pequeñas y medianas empresas del interior del país.
En Mendoza, esa reactivación parcial se notó especialmente en zonas cordilleranas y en los polos turísticos tradicionales. Aunque aún lejos del movimiento prepandemia, la provincia demostró que, con propuestas innovadoras y alianzas entre sectores, puede seguir siendo un destino elegido incluso en temporada baja.