Destrucción de la industria nacional.

"No se puede competir con China", admitió un referente de los autos orientales en Argentina

El referente de la asiática Geely postuló que China entró con fuerza al país y no se puede competir "ni en precio,ni en calidad ni en tecnología".

El Editor Mendoza | ElEditor Mendoza
Por ElEditor Mendoza
25 de febrero de 2026 - 09:56

China avanza sin barreras

El cierre de Fate, emblemática fabricante de neumáticos, encendió las alarmas en el sector y dejó al descubierto la fragilidad de la producción nacional. En ese contexto, Azamendia fue categórico: “Hoy no se puede competir con China. En ningún sentido. Ni en calidad, ni en precio, ni en tecnología. No hay manera”. Sus palabras, pronunciadas en declaraciones a Ámbito Financiero, reflejan la percepción de que la industria oriental se ha convertido en un actor dominante, capaz de desplazar a competidores tradicionales.

Autos más caros en Argentina

La discusión sobre impuestos y competitividad atraviesa todos los discursos. El directivo de Geely subrayó que “sin duda que los autos en la Argentina se encarecen por los impuestos. Trabajamos desde hace años con Industria para que se extienda y mejore el esquema actual. Ojalá haya una baja mayor”. La carga impositiva, considerada por muchos como un obstáculo estructural, aparece como el punto de fricción entre las automotrices y el Estado.

La advertencia de Ford al Gobierno

Mientras tanto, Ford lanzó una advertencia que sacudió al Gobierno y al mercado. Martín Galdeano, presidente de Ford Sudamérica, advirtió que “sin exportaciones, la planta de Pacheco sería una planta sin futuro”. La compañía anunció una inversión de 170 millones de dólares para ampliar la oferta de la pick up Ranger, incluyendo una versión deportiva Tremor y una híbrida enchufable. Sin embargo, el anuncio vino acompañado de un reclamo: cada unidad exportada arrastra una “mochila” impositiva que incrementa en un 12% su precio FOB, afectando la competitividad internacional.

Mercado argentino desprotegido

Mientras Ford reclama alivio fiscal para sostener su producción y exportaciones, Geely avanza con una estrategia basada en la fortaleza de la industria china. Azamendia insistió en que “la industria oriental es imparable en calidad, precio y tecnología”, una frase que sintetiza la percepción de que el mercado argentino se enfrenta a un desafío de dimensiones globales.

Los números acompañan la preocupación. Según la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), la producción cayó un 3,1% el año pasado, mientras que las exportaciones se desplomaron un 10,3%. Para una planta como la de Pacheco, fuertemente orientada al mercado externo, el dato es alarmante. En paralelo, el cierre de Fate se interpreta como la primera señal de un proceso que podría extenderse a otras compañías.

El Gobierno, consciente de la tensión, reunió a los principales actores del sector. En un encuentro con el ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, se discutieron las inversiones y los reclamos. Allí, Ford ratificó su desembolso millonario, pero reiteró la necesidad de revisar el esquema impositivo. Geely, por su parte, reafirmó su visión de que la competencia con China es prácticamente imposible bajo las condiciones actuales.

geely

Cisma tras el cierre de Fate

La empresa argentina fabricante de neumáticos Fate anunció su cierre definitivo de manera inmediata y despedirá a 920 empleados. El comunicado de la compañía informó que “Fate S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires".

Un sector golpeado por las importaciones

El cierre de Fate se da en un contexto de fuerte presión externa sobre la industria del neumático argentino. Entre 2023 y 2025 las importaciones crecieron casi 35%, principalmente desde Asia, mientras que los precios internos se desplomaron más de 40%. Este escenario derivó en una pérdida de más de 6.400 empleos en el sector, reflejando la dificultad de competir con productos más baratos y el impacto directo en la producción nacional.

La empresa ya había mostrado señales de crisis en 2024, cuando despidió a casi un centenar de trabajadores alegando pérdida de competitividad exportadora. A ello se sumaban problemas estructurales como la presión impositiva, las restricciones cambiarias, los altos costos laborales, la infraestructura deficiente y la conflictividad gremial. De hecho, el sector había atravesado en 2022 un prolongado conflicto sindical con el Sutna, que paralizó las principales plantas del país, y más recientemente Pirelli y Bridgestone recurrieron a retiros voluntarios o procedimientos de crisis.

La decisión de Fate se inscribe en un debate más amplio sobre la política industrial y laboral en Argentina. La UIA advirtió sobre la pérdida de más de 60.000 empleos industriales desde agosto de 2023 y reclamó reformas para mejorar la competitividad. El cierre de la planta de San Fernando se convierte en uno de los más significativos de los últimos años, no solo por su impacto laboral sino también por lo que representa simbólicamente: la desaparición de una marca histórica que durante generaciones fue parte del desarrollo productivo argentino.

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