Tras la tragedia industrial de Ezeiza, peritos de las compañías de seguros inspeccionan los galpones destruidos mientras representantes empresariales estiman que el impacto en el parque productivo será inmenso. Se suma además el reconocimiento de pérdidas totales por parte del intendente, que apunta a que cerca de diez empresas resultaron gravemente afectadas.
La Unión Industrial define el siniestro como un golpe estructural para las empresas
Martín Rapallini, presidente de la Unión Industrial Argentina, advirtió que las pérdidas serán inmensas, aunque valoró que no haya habido víctimas fatales. Según su versión, el fuego no se desató dentro de los parques industriales tradicionales, sino en un polígono abierto que se extiende junto a entidades productivas.
La rápida intervención de bomberos y la colaboración de empresas vecinas lograron evitar una propagación aún mayor, pero el daño ya está hecho: algunas fábricas podrían haber sufrido pérdidas totales de instalaciones, stock e infraestructura.
Simultáneamente, equipos de las aseguradoras recorren cada rincón del predio evaluando techos colapsados, maquinaria destruida y depósitos convertidos en ruinas. Los dictámenes técnicos serán clave para definir las indemnizaciones y la posibilidad de reconstrucción para las empresas dañadas.