La Dirección General de Escuelas (DGE) oficializó un protocolo especial de intervención para hacer frente al fenómeno climático global conocido como Súper Niño. El movimiento climático genera alarmas y se pusieron manos a la obra.
Las previsiones meteorológicas indican que el evento, que comenzó a manifestarse en agosto, registrará sus períodos de mayor intensidad entre octubre y diciembre, extendiéndose incluso hasta febrero de 2027.
Ante este escenario de lluvias intensas, ráfagas, actividad eléctrica y eventuales problemas de infraestructura, las autoridades escolares decidieron unificar criterios para resguardar la vida de alumnos, docentes y personal directivo.
El titular de la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, Carlos Daparo, detalló que actualmente hay más de 350 escuelas en proceso de obra y reparación en la provincia. El Gobierno de Mendoza destinó una inversión superior a los $65.000 millones para el mantenimiento edilicio, cuyo proceso licitatorio está en etapa de apertura.
Daparo aclaró que las intervenciones mayores (como el recambio completo de cubiertas de techos) se programan para el receso de fin de año, ya que no pueden ejecutarse con alumnos en clase.
"De surgir filtraciones complejas durante los temporales, el protocolo faculta a evacuar los sectores afectados o suspender la actividad para reparar de forma inmediata y segura", concluyó el funcionario.
Mendoza se prepara para el impacto del Super el Niño
Paso a paso: 5 principios y sistema de alertas
El instructivo oficial presentado por la DGE de Mendoza se estructura sobre cinco principios de actuación obligatorios
Prevención: Monitoreo constante del pronóstico y revisión visual del edificio desde el suelo.
Seguridad: Ninguna actividad institucional justifica exponer a la comunidad escolar al peligro.
Evaluación situada: Cada escuela analizará su realidad edilicia, entorno y accesos individuales.
Continuidad pedagógica: Activación de clases virtuales o bancos de actividades si se interrumpe la presencialidad.
Comunicación única y oficial: Filtrado de información exclusiva mediante canales institucionales para evitar rumores.Para ordenar la toma de decisiones rápidas dentro y fuera de las aulas.
A estos cinco puntos se le suma el esquema semafórico de alertas
Alerta Verde: Lluvias leves. Los accesos e instalaciones son transitables y las clases se dictan con total normalidad.
Alerta Amarilla: Tormentas fuertes, actividad eléctrica o ráfagas directas. Se ordena la permanencia de los alumnos en zonas cubiertas y seguras del establecimiento.
Alerta Roja: Riesgo grave por inundación edilicia, ingreso masivo de agua, desprendimiento de mampostería o accesos completamente intransitables. Requiere la intervención urgente de Defensa Civil o Infraestructura Escolar.Obras e inversión millonaria en los techos