Bajo el programa Artemis, la agencia destinará 20.000 millones de dólares en los próximos siete años para edificar una base habitable fija en la superficie lunar.
"El objetivo no es solo llegar a la Luna, sino quedarse. Estados Unidos jamás volverá a renunciar a la Luna", sentenció Jared Isaacman, administrador de la NASA, durante el evento "Ignition". La nueva hoja de ruta responde a la Política Espacial Nacional del presidente Donald Trump, que busca acelerar los plazos para garantizar la superioridad estadounidense en el espacio profundo.
El polo sur de la luna: el sitio estratégico
La ubicación elegida para el asentamiento no es azarosa. La NASA se instalará en el polo sur lunar, específicamente en las inmediaciones de los cráteres Shackleton y Faustini. En estas zonas se ha confirmado la presencia de hielo de agua, un recurso vital que permitirá generar oxígeno, agua potable y combustible, sustentando la vida y las operaciones a largo plazo sin depender exclusivamente de suministros terrestres.
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Concepto artístico de la Fase 3 de la Base Lunar de la NASA. Crédito: NASA
La agencia espacial estableció hitos críticos para los próximos meses y años. El 1 de abril será el lanzamiento de Artemis II, la misión que llevará tripulación a orbitar la Luna por primera vez en más de medio siglo.
Para el 2027 se espera dar Inicio a un "puente logístico" con viajes mensuales no tripulados para transportar carga y equipos. En tanto, un año más tarde, suponen estar listos para el regreso efectivo de astronautas al suelo lunar (Fases IV y V del programa).
Finalmente, se ha planificado que entre 2030-2035 la base esté plenamente operativa y sea habitable para estancias prolongadas.
Un plan en tres fases
Para lograr la permanencia, el administrador asociado Amit Kshatriya detalló una arquitectura modular:
Fase 1 (Construir y aprender): Uso de rovers y sistemas comerciales (CLPS) para demostraciones tecnológicas y generación de energía.
Fase 2 (Infraestructura inicial): Incorporación de vehículos presurizados, incluyendo el aporte de la agencia japonesa JAXA.
Fase 3 (Presencia de larga duración): Instalación de los Hábitats Multipropósito (MPH) desarrollados por Italia (ASI) y el vehículo utilitario de Canadá (CSA).
Como parte de esta reestructuración, la NASA anunció la suspensión temporal del proyecto Gateway (la estación que iba a orbitar la Luna) para volcar todos los recursos humanos y técnicos directamente sobre la superficie del satélite.
El anuncio también incluyó un avance histórico en propulsión: el lanzamiento, antes de fines de 2028, del Reactor Espacial-1 Freedom. Se trata de la primera nave interplanetaria de propulsión nuclear, que viajará a Marte para demostrar capacidades de transporte eficiente en el espacio profundo. Al llegar al planeta rojo, desplegará la carga útil Skyfall, una nueva generación de helicópteros inspirados en el exitoso Ingenuity.
Con estas medidas, la NASA no solo busca recuperar el misticismo del programa Apolo, sino establecer una base industrial y operativa que transforme a la Luna en la plataforma de lanzamiento definitiva hacia el resto del sistema solar.