Boca, de rodillas en el mercado: el club que le sopló a Marino Hinestroza en la cara a Juan Román Riquelme
Se trabó la llegada de un jugador clave que Román pidió para Boca.Redes Sociales
Se trabó la llegada de un jugador clave que Román pidió para Boca.Redes Sociales
Se trabó la llegada de un jugador clave que Román pidió para Boca.Redes Sociales
Se trabó la llegada de un jugador clave que Román pidió para Boca.Redes Sociales
Lo que sucede en las oficinas de Brandsen 805 por estas horas es una mezcla de incredulidad y furia. Cuando todo indicaba que Marino Hinestroza se pondría la camiseta de Boca, una maniobra relámpago desde el Brasileirão dejó al club de La Ribera con las manos vacías.
El Vasco da Gama se interpuso en el sprint final y, en un abrir y cerrar de ojos, le arrebató al jugador que Juan Román Riquelme había elegido para dar el salto de calidad este 2026.
La novela terminó de la peor manera para el club argentino. Mientras en Buenos Aires se pulían los detalles del contrato, en Medellín las carpetas cambiaron de dueño. La irrupción del equipo carioca fue agresiva y letal para las aspiraciones xeneizes:

El colombiano jugará en Brasil.
En el predio de Ezeiza no encuentran explicación lógica al cambio de postura de Atlético Nacional. El viernes, Boca había enviado la documentación aceptando cada una de las exigencias económicas. Sin embargo, el silencio del fin de semana fue el preludio del golpe: el club colombiano nunca respondió porque ya estaba cruzando papeles con Brasil.
"Se manejaron de una forma muy poco profesional. Boca cumplió con todo, pero evidentemente esperaron hasta último momento para ver quién ponía más", confiaron fuentes cercanas a la dirigencia. La sensación interna es que el club quedó "expuesto" ante una negociación que se filtró antes de tiempo y permitió que un gigante con billetera pesada como el Vasco da Gama entrara en escena para "soplarle" el refuerzo en la cara a Riquelme.
Con el cierre del libro de pases a la vuelta de la esquina, el panorama es preocupante. Hinestroza no era una opción más; era EL refuerzo. Ahora, Boca debe decidir:
Lo cierto es que esta derrota en los escritorios cala hondo. No es solo un jugador que no llega, es la confirmación de que el mercado brasileño hoy juega en una liga financiera donde los clubes argentinos, incluso los más grandes, pelean en desventaja.