El argentino Etcheverry batalló, pero la jerarquía de Alexander Bublik le frenó el paso en el Australian Open
Etcheverry, uno de los argentinos que se despidió de Indian Wells.Redes
Etcheverry, uno de los argentinos que se despidió de Indian Wells.Redes
Etcheverry, uno de los argentinos que se despidió de Indian Wells.Redes
Etcheverry, uno de los argentinos que se despidió de Indian Wells.Redes
La Margaret Court Arena fue testigo de una batalla de gladiadores que se definió por detalles mínimos. El argentino Tomás Etcheverry (62° del ranking ATP) se despidió este viernes del Australian Open 2026 tras caer en la tercera ronda ante el kazajo Alexander Bublik, actual número 10 del mundo, por 7-6(4), 7-6(5) y 6-4.
A pesar del marcador en sets corridos, el desarrollo del partido mostró a un Etcheverry punzante, decidido y capaz de jugarle de tú a tú a uno de los tenistas más en forma del circuito, quien llegaba con el envión de ser campeón en Hong Kong.
El partido fue un verdadero ajedrez de servicios. Durante los dos primeros sets, la paridad fue absoluta: no hubo quiebres de saque. Etcheverry lució una solidez envidiable desde el fondo, pero Bublik impuso su jerarquía en los momentos de máxima tensión.
Antes de arrancar el tercer parcial, el clima en el box argentino cambió por completo. Etcheverry solicitó la entrada del fisioterapeuta por una dolencia en su gemelo izquierdo.
Esa merma física fue el quiebre definitivo. Al regreso a la pista, un Bublik atento aprovechó la situación para concretar el primer quiebre del partido. Con el marcador a favor y un Etcheverry visiblemente limitado en sus desplazamientos, el 10 del mundo administró la ventaja hasta sellar el triunfo en 2 horas y 37 minutos.
Pese a la amargura de la derrota ante el primer gran obstáculo del torneo, el balance para Tomás Etcheverry es ampliamente positivo. Tras un 2025 donde le costó hacer pie en las grandes citas, el platense se va de Australia con dos victorias de peso (ante Kecmanovic y Fery) y la sensación de que su tenis está listo para volver a los primeros planos.
"El año pasado fue duro, pero ahora volví a disfrutar", había declarado tras su pase a tercera ronda. Hoy, aunque el resultado no acompañó, Etcheverry demostró que tiene el nivel para pelear palmo a palmo con los dueños del ranking.