El descargo del Mago por el descenso de Godoy Cruz: las "cositas arbitrales", una dura autocrítica y el futuro
El Mago rompió el silencio tras el descenso de Godoy Cruz.Prensa Godoy Cruz
El Mago rompió el silencio tras el descenso de Godoy Cruz.Prensa Godoy Cruz
El Mago rompió el silencio tras el descenso de Godoy Cruz.Prensa Godoy Cruz
El Mago rompió el silencio tras el descenso de Godoy Cruz.Prensa Godoy Cruz
El sábado por la tarde, Godoy Cruz recibió a Deportivo Riestra en el Feliciano Gambarte con la obligación de ganar, pero el empate sin goles terminó de consumar el indeseado descenso. Para la tristeza de todo su público, el ‘Tomba’ volverá a jugar en la segunda división luego de 17 años en la élite del fútbol argentino.
A horas de esta dolorosa caída, David “Mago” Ramírez, exfutbolista e ídolo ‘bodeguero’ que hoy oficia como ayudante de campo del ‘Turco’ Omar Asad, dialogó con Doble Amarilla y rompió el silencio con un análisis profundo sobre la situación.
Ramírez definió el sábado como “el peor momento que se puede vivir”. Con llanto, angustia y decepción, el cuerpo técnico y los jugadores asimilaron la pérdida de la categoría junto a su público, al que agradeció: "La gente ya estaba agonizando, y se lo tomaron como lo tomamos nosotros con llanto, angustia y decepción. No se pudo permanecer en Primera, pero ellos alentaron desde que llegamos a la cancha hasta que terminó el partido. Fue un gran marco y por eso da más bronca", sentenció.
Respecto al trabajo realizado, el ‘Mago’ hizo una sincera autocrítica, aunque lamentó la falta de tiempo: “Vinimos con una idea de tratar de salvarnos. A veces cuando te encontrás con un equipo goleado anímicamente te miran con dudas... Creo que de haber tenido dos o tres partidos más nos podríamos haber salvado".

El Mago fue autocrítico y sincero.
El exjugador no esquivó la polémica y señaló los factores externos que, a su criterio, hicieron la misión de salvarse aún más difícil.
Ramírez también cuestionó el formato de descenso, expresando su descontento con una tabla acumulada que castiga a pesar de campañas anteriores en copas internacionales.
De cara al 2026 en la segunda división, el futuro del cuerpo técnico de Omar Asad y David Ramírez es incierto, en medio de elecciones internas: “Seguramente se irán jugadores, otros serán pretendidos por algún u otro equipo y el club no lo va a sostener".
"Tenemos que ver primero qué va a pasar con nosotros y cómo preparamos después la cabeza para ver cómo competir en el Nacional”, señaló Ramírez, quien concluyó descartando la idea de nombrar responsables directos por la pérdida de la categoría. El foco, ahora, está en asimilar el golpe y usar la experiencia para el regreso.