El pacto entre AFA, Juan Román Riquelme y River tras el escándalo del juvenil millonario Luca Scarlato
Juan Román Riquelme y Chiqui Tapia, presidente de AFA.Redes
Juan Román Riquelme y Chiqui Tapia, presidente de AFA.Redes
Juan Román Riquelme y Chiqui Tapia, presidente de AFA.Redes
Juan Román Riquelme y Chiqui Tapia, presidente de AFA.Redes
Ver a Boca y River caminando de la mano es una anomalía que solo ocurre ante amenazas y el caso de Luca Scarlato, el capitán de la séptima del Millonario que decidió no firmar contrato y marcharse libre al Parma de Italia, generó que los grandes del fútbol argentino se unan para evitar más fugas de juveniles.
Ante esto, y teniendo en cuenta un reclamo realizado por diversos casos, la respuesta no se hizo esperar y la AFA, con el aval directo de Juan Román Riquelme e Ignacio Villarroel, activó un "blindaje" que cambiará el destino de las juveniles. A través del flamante Boletín N° 6817, el Comité Ejecutivo oficializó que ningún futbolista que abandone su club de origen mediante el recurso de la patria potestad o conflictos contractuales podrá volver a vestir la camiseta de la Selección Argentina.
La medida es un golpe de efecto al corazón de los representantes y las familias que ven en Europa un destino inmediato. La AFA, presidida por Claudio "Chiqui" Tapia, decidió utilizar su activo más valioso -la vidriera de la Selección- como escudo para los clubes.
"Se dispuso por unanimidad la no convocatoria para integrar los planteles de las distintas Selecciones a jugadores menores de edad que tramiten sus transferencias sin el acuerdo del Club por el cual se encuentran inscriptos".

La reunión en la calle Viamonte no fue una más. Contó con la presencia de 29 directivos, destacándose la figura de Riquelme por Boca y Villarroel por River. Ambos clubes, históricos rivales, hoy comparten una preocupación: el desamparo legal ante agentes que ofrecen "espejitos de colores" a chicos de 15 o 16 años.
En Núñez, el dolor todavía está a flor de piel. Gabriel Rodríguez, el mentor de Scarlato en River, fue tajante: "Los representantes son un mal necesario. Te compran el celular de última moda y los padres aceptan porque no tienen recursos, pero el daño institucional es enorme". Con esta nueva norma, River espera que la FIFA también tome cartas en el asunto tras la denuncia al agente Martín Guastadisegno.
Este cambio de paradigma busca frenar lo que muchos dirigentes consideran un "saqueo" al fútbol formativo argentino.

El caso del pibe de River generó la unión de los grandes.
Muchos se preguntan si esta medida es legal ante la FIFA, pero la AFA tiene la potestad de decidir a quién cita y a quién no. Al quitarle al juvenil la chance de jugar en la Selección Argentina, le quitan también una parte sustancial de su valor de mercado y, sobre todo, su sueño máximo de gloria. El mensaje es claro: si decidís irte por la puerta de atrás, las puertas de la Scaloneta y del Predio de Ezeiza se cerrarán bajo siete llaves.