La clasificación de Jordania al Mundial marcó un antes y un después para el fútbol del país asiático porque será su primera participación en una Copa del Mundo y enfrentará a la Selección Argentina. Detrás de este logro hay una figura central: una mujer que diseñó, ejecutó y sostuvo un proyecto de largo plazo que cambió la estructura del deporte jordano.
Se trata de Samar Nassar, considerada hoy la mente estratégica del crecimiento futbolístico del país. Nassar no proviene del mundo tradicional de la dirigencia futbolística. Fue nadadora olímpica y cuenta con formación académica en biología molecular y genética. Nació en Beirut, Líbano, en el seno de una familia palestina que debió abandonar su país de origen debido a los conflictos armados.
A los cinco años se trasladó a Amán, Jordania, donde creció y desarrolló su carrera deportiva y profesional. Su perfil científico, sumado a su experiencia como atleta de alto rendimiento, marcó una diferencia en su forma de entender la gestión deportiva: planificación, datos, desarrollo a largo plazo y profesionalización institucional.
En 2016 fue designada secretaria general de la Federación de Fútbol de Jordania, un nombramiento impulsado en el marco de un proyecto liderado por el príncipe heredero Ali bin Hussein, quien buscaba modernizar el fútbol del país tras quedar cerca de la clasificación al Mundial de Brasil 2014, cuando Jordania cayó en el repechaje ante Uruguay.
El Mundial como punto de partida, no de llegada
Lejos de considerarse un techo, la clasificación al Mundial 2026 es vista dentro de la federación jordana como el inicio de un ciclo más ambicioso. Bajo la conducción de Nassar, el organismo presentó un plan de desarrollo proyectado hasta 2029 que apunta a transformar de raíz el ecosistema futbolístico del país.
El programa incluye cuatro ejes principales: desarrollo técnico, empoderamiento de estructuras deportivas, modernización de infraestructura y ampliación de la participación social. A esto se suman iniciativas específicas como la renovación de estadios, el relanzamiento de centros de talento juvenil y una estrategia de expansión comercial para fortalecer la sostenibilidad del fútbol local.