La Fórmula 1 es un deporte de elite, pero también un negocio despiadado. A horas del inicio de la temporada 2026, Jack Doohan decidió soltar todo lo que tenía guardado tras un año donde pasó de ser la gran promesa de Alpine a quedar fuera de la estructura, viendo cómo su asiento era ocupado por el argentino Franco Colapinto.
El australiano, que hoy intenta reconstruir su carrera como reserva en Haas, calificó los últimos 12 meses como los más difíciles de su joven vida. Su testimonio no solo revela la fragilidad de un contrato en la "Máxima", sino también el clima hostil que se vivió en el equipo francés mientras el fenómeno Colapinto ganaba terreno.
Crónica de un final anunciado: De Abu Dhabi a Miami
Doohan debutó con ilusión a finales de 2024, pero la magia duró menos de 150 días. Según relató el piloto, la incertidumbre comenzó casi de inmediato:
- A fines de 2024 ya percibía una sensación "inquietante y extraña" en el aire.
- Para el GP de Miami, Doohan ya sabía que su destino estaba sellado: "Estaba clarísimo que iba a ser mi última carrera".
- El piloto confesó que corrió sintiendo que estaba con el "tiempo prestado", una presión psicológica que le impidió rendir al máximo.
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"Sin ser demasiado depresivo, fue una especie de momento que esperas con ansias toda tu vida, de ser piloto de F1, y desafortunadamente, diría que desde octubre de 2024 hasta quizás incluso octubre de 2025, probablemente fue uno de los 12 meses más difíciles de mi joven vida", reconoció.
El factor Colapinto y la "guerra" interna en Alpine
La octava temporada de Drive to Survive puso luz sobre lo que Doohan confirmó en su entrevista: un ambiente tóxico marcado por amenazas y tensiones mientras la escudería negociaba el ascenso de Colapinto, quien llegó proveniente de Williams.
"Fue una gran pena", admitió Doohan, refiriéndose a un entorno que, según sus palabras, no podría haber sido mucho peor en términos de atmósfera y presión interna. "Para ser honesto, fue una gran pena, pero estoy tratando de dejarlo atrás, empezar de cero, y obviamente sería un sueño poder tener la oportunidad de competir en la F1 de nuevo, en un entorno que es mucho más… Creo que siempre debería ser despiadado, pero más acogedor y en igualdad de condiciones”, cerró.
El refugio en Haas y el sueño de volver
Hoy, Doohan busca "empezar de cero" en un equipo que define como mucho más acogedor. Aunque su rol actual es respaldar a Esteban Ocon y Ollie Bearman, el piloto no oculta su deseo de volver a competir, incluso explorando categorías de resistencia como Le Mans (LMP2) para mantenerse en forma. Su paso por Alpine fue una clase acelerada de supervivencia. "Estoy agradecido de haber vivido eso ahora... aprendí muchísimo sobre cómo afrontarlo en el futuro", concluyó con una madurez ganada a base de golpes.