La MLS no está acostumbrada a las turbulencias de las tribunas al estilo sudamericano, y la dirigencia del Inter Miami decidió cortar el problema de raíz. Tras el cruce de gestos que protagonizaron Lionel Messi y Rodrigo De Paul con la barra del club durante la victoria ante Portland, las altas esferas de la franquicia armaron un comité de crisis.
En un operativo relámpago que tomó menos de 24 horas, el club convocó a una reunión de urgencia a los referentes de "La Familia", el sector más activo de la hinchada, con un mensaje directo y tajante: el episodio del domingo no se puede volver a repetir.
Jorge Mas al frente y un pedido de cordura
Según informó el periodista José Armando, del encuentro participó activamente Jorge Mas, uno de los propietarios mayoritarios del club. La cúpula dirigencial del Inter Miami manifestó su total perplejidad ante el reclamo de la tribuna popular. Desde la conducción no logran entender por qué se decide hostigar con cánticos de reproche ("Jugadores, respeten a su hinchada...") a un plantel que viene de ser el último campeón de la MLS Cup 2025 y que actualmente marcha puntero de la Conferencia Este con 28 unidades.
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La postura institucional quedó clarísima: "Lo último que necesitan es tener la grada dividida" a las puertas del receso por el Mundial, y menos aún tener a sus máximas estrellas descontentas con el clima que se vive en el flamante NU Stadium.
Qué desató la grieta: el reclamo de la barra y la "idiotez" según Cachito
El malestar de los hinchas organizados se había profundizado tras la caída en el clásico frente a Orlando City. Según explicaron miembros de la barra conocidos como "Tata" en redes sociales, el grupo exigía "un poquito de gratitud" y que los futbolistas se acercaran a saludarlos tras el esfuerzo que hacen cada semana.
Sin embargo, la protesta dividió aguas incluso entre los propios fanáticos del Inter Miami. Cachito, uno de los hinchas argentinos más emblemáticos de la franquicia desde su fundación, salió con los tapones de punta a cruzar a la barra y a bancar a los jugadores de la Selección Argentina: “Me parece una idiotez. Aparte, cuando sale Suárez por atrás, lo aplauden y le piden foto. Flaco, o está todo bien o está todo mal. En esta estoy con ellos. Estoy con Messi, con Suárez, estoy con Rodrigo”, disparó en su cuenta de Instagram.
Embed - Cachito Siempre Jose on Instagram: "Como decía Diego Blanco o negro gris nunca !!! Y si no me dejan entrar más por q se como son no entro más pero se tenía q decir y se dijo !!"
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La diferencia que marcó Messi en la cancha
Vale recordar que la furia de Messi no fue un capricho. El astro rosarino venía de firmar un partido descomunal con un gol y una asistencia para el triunfo 2-0 ante Portland. Cuando escuchó el cantito de reproche en el segundo tiempo, Leo plantó bandera: metió el gesto del "montoncito" con su mano derecha hacia la barra, pero inmediatamente giró y saludó con los brazos en alto a los otros tres costados del estadio, marcando una frontera sutil pero letal entre la barra y el hincha común.
Con De Paul mostrando el escudo a la tribuna y el posterior "plantón" de los referentes y Luis Suárez yéndose directo al vestuario sin saludar a la popular, la dirigencia entendió que debía actuar de oficio y de inmediato. El próximo examen de las Garzas será el domingo 24 de mayo ante Philadelphia (20:00 hora de Argentina). Gracias a esta tregua exprés gestionada en las oficinas, se espera que el NU Stadium vuelva a ser un terreno de paz y aliento ciego para acompañar al líder del torneo antes del parate mundialista.