A la espera de una definición de la Corte Suprema de Justicia sobre la ley de Financiamiento que Javier Milei se niega a cumplir, los trabajadores de las universidades nacionales resolvieron un nuevo paro de una semana completa, que comenzará el 26 de mayo y se extenderá hasta el 31. La medida, anunciada por la CONADU en un plenario de secretarios gremiales, no se limitará a la suspensión de clases: estará acompañada por jornadas de protesta, clases públicas y acciones callejeras en todo el país.
Segundo cuatrimestre complicado
El 22 de mayo, en el Cabildo de Buenos Aires, se lanzará un frente educativo que busca articular las demandas del sector y sumar apoyos de la sociedad civil. Mientras tanto, las seccionales docentes ya anticipan que el segundo cuatrimestre será aún más complicado.
En la Universidad de Buenos Aires (UBA), por ejemplo, se impulsa la suspensión de evaluaciones y un paro por tiempo indeterminado, propuestas que serán debatidas en el próximo encuentro de secretarios generales de la CONADU, previsto para el 5 de junio.
En Mendoza, la Fadiunc se prepara para participar del plenario de Secretarías Generales de la Conadu Histírica que se hará este miércoles 20 de mayo.
Reclamos salariales y desgaste gremial
El malestar tiene raíces profundas. Los docentes universitarios no han tenido paritarias desde octubre de 2024 y, según datos gremiales, entre la asunción de Javier Milei y enero de 2026 sus salarios sufrieron una retracción del 34%. Un profesor con dedicación simple y diez años de antigüedad percibió en enero un sueldo bruto de $305.604. “El ánimo es recontra difícil en este momento. Estamos cobrando la mitad de lo que deberíamos cobrar. Toda la paciencia se agotó”, expresó Clara Chevalier, secretaria general de la CONADU, en declaraciones recientes.
Comunicado de las universidades nacionales
La disputa excede lo salarial. Las autoridades de las universidades nacionales difundieron un comunicado en el que advierten que lo que está en juego “no es solamente el presupuesto universitario, sino el tipo de país, de democracia y de sociedad que queremos construir”.
Documento del CIN contra las agresiones de Milei
El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) fue más allá y denunció ataques y agresiones provenientes de referentes del oficialismo. En particular, rechazaron las declaraciones del presidente Milei y del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quienes cuestionaron públicamente a los rectores.
El documento del CIN repudia “los ataques infundados” y defiende la legitimidad de quienes ejercen la defensa de la universidad pública, gratuita y federal. “No estamos dispuestos a aceptar pasivamente que se acuse de delincuente al presidente del CIN”, señalaron en referencia a Franco Bartolacci. La advertencia es clara: cuando el debate democrático es reemplazado por el insulto y la estigmatización, lo que se degrada es la convivencia democrática misma.
Un conflicto que trasciende lo académico
En este escenario, los docentes reclaman salarios dignos y financiamiento, los rectores defienden la institucionalidad y la sociedad observa cómo se tensiona uno de los pilares históricos de la democracia argentina. El segundo cuatrimestre se perfila como un tiempo de definiciones, con la Corte Suprema en el centro de la escena y las universidades dispuestas a sostener la protesta en las calles.