La derrota ante Belgrano en la final del Apertura dejó heridas abiertas en River Plate. Más allá del impacto deportivo y emocional de haber perdido una definición importante, tanto la dirigencia como el cuerpo técnico consideran que el ciclo de varios futbolistas dentro del plantel ya estaba prácticamente cumplido.
La idea puertas adentro del club es clara: River necesita una renovación profunda para afrontar la segunda mitad del año. El diagnóstico de la primera parte de la temporada fue contundente. Por eso, el plan de depuración del plantel ya estaba avanzado desde hace semanas y contempla una lista extensa de futbolistas con posibilidades concretas de dejar de ser tenidos en cuenta por Eduardo Coudet.
Los jugadores que podrían dejar River
Entre los jugadores que aparecen con chances de dejar el club figura Paulo Díaz, uno de los referentes defensivos del equipo en los últimos años, aunque con un presente irregular y recurrentes problemas físicos. También está Germán Pezzella, cuyo futuro dependerá tanto de lo futbolístico como de posibles ofertas que puedan llegar desde Europa o Medio Oriente.
En la defensa, otro nombre que podría salir es Fabricio Bustos. El lateral nunca logró consolidarse plenamente y en River entienden que podría abrirse una oportunidad de mercado favorable.
En el mediocampo aparecen varios casos sensibles. Kevin Castaño es uno de los futbolistas por los que River podría escuchar ofertas si llega una propuesta económicamente importante. Algo similar sucede con Giuliano Galoppo, que no terminó de afianzarse futbolísticamente y cuyo futuro será evaluado durante el mercado.
Uno de los nombres que más repercusión genera es el de Juan Fernando Quintero. El colombiano mantiene un vínculo emocional muy fuerte con River y con los hinchas, pero su situación contractual y física obligará a todas las partes a analizar qué es lo mejor para el futuro inmediato.
También aparecen en análisis varios jóvenes ofensivos. Santiago Lencina podría salir cedido para ganar experiencia, mientras que Ian Subiabre es seguido por clubes europeos y no se descarta una transferencia si aparece una oferta significativa.
En ataque, dos apellidos importantes también están bajo evaluación. Facundo Colidio podría ser transferido en caso de que llegue una propuesta que satisfaga las expectativas económicas del club, mientras que Maximiliano Salas integra la nómina de futbolistas cuyo futuro todavía no está asegurado.