Uvita Fernández se convirtió en la gran figura de la final en la que Belgrano derrotó 3-2 a River y conquistó el primer título de su historia en la máxima categoría del fútbol argentino. En el tramo decisivo del encuentro, el delantero apareció en todo su esplendor, marcó un doblete para dar vuelta el resultado y desatar la locura del pueblo Pirata con una vuelta olímpica inolvidable.
Luego del partido, Fernández expresó toda su emoción: "Mi corazón está lleno de felicidad. Se lo quiero dedicar a mi esposa, a mis hijos y a toda mi familia. También a toda la gente que confió en mí. La verdad es que el pueblo Pirata se lo merece, la ciudad se lo merecía. Necesitaba que este club tan grande tenga un título y hoy, gracias a Dios, lo pudimos conseguir”.
Sobre el duro momento personal que atravesó durante la temporada, contó: "Déjenme dedicárselo a mi esposa, que me bancó durante todo este tiempo. Fue muy dura esta temporada para mí, pero creo que hoy quedé en el corazón de todos. Nuestro plantel se lo merece, así que estamos felices”.
Además, el atacante se refirió a las críticas que recibió desde su llegada al club, teniendo en cuenta que se convirtió en la compra más cara de la historia de Belgrano: "Se me criticó durante un tiempo. El tiempo da la razón. Dijeron que pagaron dos millones trescientos mil y bueno… ya está, ya lo pagué. Que disfruten y gracias por el cariño, porque siempre lo sentí. A pesar de las críticas, eso me llevó para adelante”, afirmó.
La frase final del héroe de Belgrano
Para cerrar, Uvita Fernández habló sobre su aparición en los momentos importantes y dejó una definición que resumió lo que significó esta consagración histórica para Belgrano: "El otro día prácticamente me puse solo. Pude darle el empate al equipo y llevarlo a los penales. Esto es la gloria y la gloria no se paga".