El Banco Central no tiene previsto salir al rescate de quienes no pueden pagar sus deudas. La entidad descartó subsidios, cambios para flexibilizar las reglas e inyecciones de dinero para aliviar a los deudores.
La definición fue planteada este lunes por el vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning, durante la apertura de la Semana Mundial del Inversor en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Según explicó, ese tipo de medidas puede terminar generando un “riesgo moral”, porque incentiva a dejar de pagar y puede convertir un problema puntual en una situación permanente.
La resaca electoral
Para el Banco Central, parte de las dificultades que todavía tienen familias y empresas para cumplir con sus deudas son consecuencia de lo ocurrido después de las elecciones de 2025.
La incertidumbre política y la posterior compra de dólares generaron un impacto que, según Werning, no apareció de inmediato. El golpe sobre los bolsillos llegó después y terminó reflejándose meses más tarde en la capacidad de pago.
Muchas personas se asustaron, corrieron a comprar dólares y se generaron cambios bruscos en los precios. De acuerdo con las autoridades del Banco Central, esa situación dejó un efecto que ahora comienza a perder fuerza.
Los impuestos explican parte del costo
Para Werning, el problema del crédito argentino no pasa solamente por la mora. También hay un fuerte peso de los impuestos.
El vicepresidente del BCRA señaló que los distintos gravámenes explican el 30% del costo total del crédito en la Argentina.
Entre ellos mencionó el IVA, Ingresos Brutos, el impuesto a los Sellos y las tasas municipales.
El Banco Central no tiene facultades para modificar esos tributos. Por eso, Werning planteó que será necesario coordinar acciones y pedir a los gobiernos nacional, provinciales y municipales que reduzcan esos costos, que terminan encareciendo el acceso al financiamiento.
Los números de la regularización
Mientras el BCRA descarta un rescate para los deudores, los datos que presentó Werning muestran una mejora en algunos de los principales indicadores.
El 83% de las personas y empresas que tienen acceso al crédito mantuvo sus obligaciones al día.
Además, el volumen de préstamos impagos está en descenso y las refinanciaciones ofrecidas voluntariamente por los bancos están aumentando.
El funcionario también destacó otro dato: tres de cada cuatro dólares que compran los ahorristas permanecen dentro del sistema financiero local.
Ese 75% queda en cuentas bancarias, agentes de liquidación y compensación o fondos comunes de inversión. Para el Banco Central, ese comportamiento funciona como una fuente de fondos para la inversión dentro del país y como un factor de estabilidad.