Sábado 26 de Septiembre de 202618:58HS
El Editor Mendoza
Crédito en retroceso

No gira la rueda: bancos frenan los créditos

La mayor selectividad para prestar empieza a limitar el acceso de las familias al financiamiento y complica la recuperación del consumo  
No gira la rueda: bancos frenan los créditos

La mora frena los créditos y complica el consumo.

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No gira la rueda: bancos frenan los créditos

La mayor selectividad para prestar empieza a limitar el acceso de las familias al financiamiento y complica la recuperación del consumo  
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No gira la rueda: bancos frenan los créditos

La mayor selectividad para prestar empieza a limitar el acceso de las familias al financiamiento y complica la recuperación del consumo  
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No gira la rueda: bancos frenan los créditos
La mora frena los créditos y complica el consumo.

La morosidad tiene múltiples impactos y uno de ellos ya se observa en los bancos y las billeteras virtuales: endurecieron las condiciones para otorgar créditos y concentran sus ofertas en los clientes con mejor perfil.

La decisión busca evitar que las carteras acumulen nuevas deudas incobrables. El problema es que, al mismo tiempo, deja menos dinero disponible para financiar el consumo y reduce una de las herramientas que utilizan las familias para sostener sus gastos.

El stock de préstamos personales lleva diez meses consecutivos en caída y el saldo total de crédito destinado a las familias registró una disminución anual del 7,6% en términos reales a fines de agosto, según datos relevados por The First Capital Group.

El fenómeno alcanza especialmente a los préstamos personales y a las tarjetas de crédito. Las entidades priorizan a quienes tienen mayor solvencia, mientras que los sectores de ingresos medios y bajos y los trabajadores informales encuentran cada vez más dificultades para acceder al sistema formal.

Por qué el crédito se volvió más difícil

El costo de pedir dinero también limita la demanda. Lo que cobran los bancos cuando otorgan un préstamo, ronda el 60% nominal anual, mientras que el Costo Financiero Total (CFT) puede acercarse al 90% o 100%. En los clientes con mejor historial.

Para quienes tienen antecedentes de atraso o una menor calificación, el acceso es todavía más limitado. Los bancos y las billeteras reducen los márgenes disponibles y priorizan perfiles que presentan menor riesgo de incumplimiento.

El resultado es que una parte de las familias que necesita financiamiento queda fuera del circuito formal. Y quienes todavía tienen crédito disponible tampoco necesariamente lo utilizan, porque el costo de endeudarse puede ser demasiado alto.

Así, la mora termina generando un efecto contractivo: las entidades prestan menos, el crédito se encarece y una parte de los consumidores pierde capacidad para financiar compras y gastos que no puede afrontar de una sola vez.

Cómo impacta en el consumo

El crédito funciona como una herramienta para sostener el consumo. Cuando las familias pueden acceder a préstamos o utilizar sus tarjetas, tienen una capacidad de gasto que supera por un período sus ingresos disponibles.

La situación es especialmente importante para los sectores medios y bajos, que no utilizan las tarjetas y los préstamos personales solamente para comprar electrodomésticos o bienes durables. También recurren al financiamiento para afrontar gastos corrientes como supermercado, servicios y salud.

Cuando los bancos reducen los límites de compra, las familias pierden parte de esa capacidad de gasto. En muchos hogares, el crédito funciona en la práctica como un ingreso adicional temporal que permite distribuir determinados consumos a lo largo de varios meses.

Las cuotas también pierden capacidad para impulsar las ventas cuando el margen disponible en las tarjetas se reduce. Sin financiamiento, compras de mayor valor como tecnología, indumentaria o turismo pueden postergarse porque los ingresos mensuales no alcanzan para pagarlas al contado.

El efecto también puede aparecer de otra manera. Ante el temor de quedarse sin tarjeta o no poder refinanciar una deuda, quienes todavía cuentan con margen pueden optar por ahorrar y postergar consumos. Ese comportamiento reduce todavía más la demanda interna.

El impacto ya se observa en los números generales: el consumo privado cayó 2,4%, según el Indec. Por eso, el freno del crédito no queda solamente dentro del sistema financiero: también puede afectar la recuperación del consumo y, por esa vía, de la actividad económica.

La excepción de los créditos hipotecarios

No todos los préstamos muestran el mismo comportamiento. Los créditos hipotecarios mantienen un crecimiento interanual, en contraste con la evolución negativa de los préstamos personales y el menor financiamiento destinado al consumo.

En este segmento existen nuevas expectativas de fondeo a plazos más largos, una condición que puede favorecer el desarrollo de préstamos para la vivienda.

La diferencia es importante porque mientras el crédito destinado al consumo enfrenta mayores restricciones, los hipotecarios muestran una dinámica diferente y mantienen una evolución positiva.

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