El intento de Javier Milei y su gabinete económico por rescatar los dólares que descansan fuera del sistema financiero enfrenta un enemigo más poderoso que la inflación: la memoria de los ahorristas argentinos.
-La desconfianza bancaria frena el ingreso de ahorros al sistema formal
-Bloomberg advirtió que el recuerdo del corralito boicotea el plan financiero de Milei
El intento de Javier Milei y su gabinete económico por rescatar los dólares que descansan fuera del sistema financiero enfrenta un enemigo más poderoso que la inflación: la memoria de los ahorristas argentinos.
Según un exhaustivo reporte de la agencia internacional Bloomberg, el plan económico oficial se encuentra estancado ante una pared de escepticismo construida durante décadas de crisis y confiscaciones.
A pesar de las promesas de confidencialidad del programa "Inocencia Fiscal", los números reflejan una realidad cruda.
De los 170.000 millones de dólares que el Ejecutivo estima que se encuentran fuera de circuito, apenas una fracción mínima ha regresado a los bancos desde el lanzamiento de la medida en febrero. Para el medio especializado, esta resistencia es la prueba de que el miedo al pasado reciente pesa mucho más que los incentivos impositivos actuales.
La redacción de Bloomberg destaca testimonios de comerciantes locales que resumen el sentimiento generalizado: el riesgo de confiar en el Estado se percibe como inaceptable. Esta cultura del ahorro en efectivo ha generado situaciones casi surrealistas, con billetes que permanecen guardados en condiciones de humedad y precariedad bajo colchones o en paredes, con tal de evitar el sistema bancario.
El ministro de Economía, Luis Caputo, lamentó recientemente que la población prefiera mantener el dinero en sus casas perdiendo valor antes que ingresarlo al circuito productivo.
Sin embargo, para los especialistas, el problema no es financiero sino institucional. El trauma del año 2001, cuando los depósitos fueron pesificados por la fuerza, consolidó una conducta de autoprotección que hoy parece inquebrantable.