El empleo privado registrado volvió a mostrar una señal negativa en Mendoza. Durante junio, la provincia perdió 532 puestos de trabajo formales respecto de mayo, lo que representó una caída mensual del 0,2%. El dato se suma a una tendencia que todavía mantiene al mercado laboral mendocino por debajo de los niveles que tenía antes del cambio de Gobierno.
De acuerdo con los datos de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación, procesados en un informe de Politikon Chaco, Mendoza acumula una caída del 3,8% interanual en el empleo privado registrado. En términos concretos, son 9.233 puestos menos que en junio de 2025.
La comparación con noviembre de 2023 también muestra un retroceso. Desde entonces, la provincia registra una disminución del 2,6%, equivalente a 6.326 empleos privados registrados menos.
El escenario provincial se da en un contexto nacional que tampoco muestra una recuperación sostenida. En junio, el empleo asalariado privado cayó 0,1% en el país y se perdieron 6.261 puestos respecto de mayo. Con ese retroceso, el total nacional quedó en 6.126.400 trabajadores registrados, el nivel más bajo de los últimos 50 meses.
Mendoza todavía no recupera el empleo perdido
Los números muestran que la situación de Mendoza no es solamente consecuencia de lo ocurrido durante un mes. La provincia todavía se encuentra por debajo del nivel de empleo privado que tenía en noviembre de 2023 y la recuperación continúa siendo una de las principales dificultades del mercado laboral.
El comportamiento también contrasta con lo ocurrido en otros distritos. Mientras Mendoza retrocedió frente a noviembre de 2023, algunas provincias lograron aumentar sus niveles de empleo privado durante el mismo período, impulsadas principalmente por actividades vinculadas con sectores como la energía, la minería y el petróleo.
Ese punto resulta especialmente relevante para Mendoza, que busca ampliar el peso de esas actividades dentro de su estructura productiva. La dificultad aparece en que el crecimiento de sectores intensivos en capital no necesariamente se traduce en una generación de empleo equivalente en el corto plazo.
El mercado laboral mendocino también muestra otros problemas
El empleo privado registrado no es el único indicador que viene mostrando dificultades en Mendoza. Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares correspondientes al primer trimestre de 2026 mostraron una tasa de empleo del 44,8%, por debajo del 45,7% registrado durante el mismo período del año anterior.
Al mismo tiempo, la desocupación pasó del 6,9% al 7,3%, mientras que la informalidad laboral también mostró un incremento. Estos indicadores permiten observar que el mercado laboral provincial atraviesa una situación más compleja que la que puede reflejar únicamente la cantidad de trabajadores registrados.
En paralelo, los datos oficiales de la Encuesta de Indicadores Laborales muestran que el empleo privado en los principales aglomerados del país tampoco logra consolidar una tendencia de crecimiento. En julio, el nivel de empleo se mantuvo estable respecto de junio, pero registró una baja interanual del 1,1%. La encuesta incluye al Gran Mendoza entre los centros urbanos relevados.
Para Mendoza, el desafío pasa entonces por transformar el crecimiento de las actividades productivas que la provincia busca impulsar en nuevos puestos de trabajo y, al mismo tiempo, recuperar parte del empleo privado perdido durante los últimos años.
Por ahora, los números de junio muestran que esa recuperación todavía no llegó y que el mercado laboral mendocino continúa transitando un escenario de debilidad