El petróleo volvió a escalar por encima de los cien dólares porque la guerra no se termina
-El petróleo entró una vorágine interminable.
-El epicentro de la crisis se desplazó de las mesas de negociación a las aguas estratégicas del Golfo Pérsico.
PorElEditor Mendoza
12 de abril de 2026 - 20:18
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El petróleo sube y baja con la guerra.
La frágil esperanza de una resolución pacífica en el conflicto que mantiene en vilo al mundo se desvaneció ayer por la tarde. Tras intensas jornadas de diálogo en Pakistán, las negociaciones de paz entre las delegaciones de Estados Unidos e Irán fueron declaradas formalmente fallidas. La consecuencia en los mercados financieros no se hizo esperar: el precio del petróleo protagonizó un salto abrupto, superando la barrera psicológica de los 100 dólares por barril, en un clima de alta volatilidad que hace prever una nueva crisis energética global.
El epicentro de la crisis se desplazó de las mesas de negociación a las aguas estratégicas del Golfo Pérsico. Ante la falta de acuerdos para extender el alto el fuego que regía desde hacía dos semanas, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció ayer que la Armada de Estados Unidos comenzaría de inmediato una maniobra de bloqueo sobre el Estrecho de Ormuz, el paso marítimo más importante del mundo para el tránsito de crudo.
Reacción inmediata de los mercados
En el mercado asiático, el primer termómetro de la jornada del lunes, el barril de Brent —referencia para el mercado europeo y gran parte del global— escaló 7,11 dólares, situándose en los 102,31 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), indicador clave en Estados Unidos, mostró un comportamiento aún más agresivo, trepando un 8,14% hasta alcanzar los 104,43 dólares.
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Este incremento revierte la tendencia bajista de la semana pasada, cuando los operadores habían apostado por un éxito diplomático. La ruptura del diálogo no solo elimina la "prima de paz" que se había descontado de los precios, sino que añade un factor de riesgo logístico sin precedentes: la interrupción física del suministro.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) fue tajante a través de un comunicado oficial. El bloqueo de los puertos iraníes se inició formalmente hoy lunes a las 10 de la mañana (hora del este). Según el Centcom, la medida se aplicará de forma "imparcial" contra cualquier buque que intente entrar o salir de las zonas costeras de Irán, lo que ha generado una parálisis total en los seguros de fletes marítimos y una estampida de inversores hacia activos de refugio como el oro.
El factor político: el fracaso en Pakistán
Las conversaciones, que habían comenzado bajo el auspicio del gobierno paquistaní con el objetivo de establecer un plan de paz de diez puntos, chocaron contra la intransigencia mutua. Mientras que Irán exigía el levantamiento total de las sanciones económicas y garantías de no agresión, la administración de Donald Trump mantuvo su postura de máxima presión, demandando el desmantelamiento inmediato de infraestructuras críticas.
"Me da igual", fue la frase tajante que trascendió desde el entorno del mandatario norteamericano al referirse a la posibilidad de que el diálogo se extendiera más allá del plazo previsto. Esta actitud, percibida por los analistas como un endurecimiento de la política exterior de Washington, terminó por dinamitar el frágil consenso alcanzado días atrás en la región.
Consecuencias para la economía real
Los expertos advierten que, de mantenerse estos niveles de precios por encima de los tres dígitos, la presión inflacionaria sobre las economías occidentales será inevitable. En Europa, donde la dependencia del gas y el crudo de Medio Oriente sigue siendo significativa a pesar de la transición energética, los futuros de la energía ya muestran subas de doble dígito.
En América Latina, el impacto es dual: mientras países productores podrían ver un alivio temporal en sus balanzas comerciales, el encarecimiento de los combustibles amenaza con frenar la recuperación económica regional.
El mundo observa ahora con preocupación los movimientos de la Quinta Flota de los Estados Unidos en la zona de conflicto. Con el Estrecho de Ormuz prácticamente clausurado y la diplomacia en punto muerto, el mercado petrolero se prepara para una semana de extrema incertidumbre, donde cada movimiento militar en las costas de Irán tendrá su correlato inmediato en los surtidores de todo el planeta.