La canadiente Kobrea profundiza la exploración en busca de oro y cobre y anuncia más hallazgos en Malargüe
Kobrea marcó el inicio de la perforación de la cordillera y ahora acelera la exploración antes de que llegue la temporada invernal.
PorElEditor Mendoza
14 de abril de 2026 - 09:20
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Kobrea inició la exploración en Malargüe con la técnica de la perforación diamantina.
La minera canadiense Kobrea Exploration Corp.amplió su programa de perforación en el proyecto El Perdido, dentro del Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO). La compañía, que ya había completado tres pozos con cerca de 1.700 metros perforados y avanzaba en un cuarto sondeo, anunció que extenderá la campaña tras obtener resultados preliminares considerados alentadores. El proyecto, primer caso en iniciar perforaciones dentro del MDMO, se posiciona como el más avanzado del nuevo esquema minero provincial.
La ampliación de la perforación diamantina responde a la necesidad de profundizar el análisis del sistema mineralizado. Los datos geológicos obtenidos en esta primera etapa permitieron mejorar la comprensión del depósito tipo pórfido, que contiene cobre, oro y molibdeno, y justificaron la decisión de extender la campaña. El Perdido forma parte de un paquete de siete propiedades sobre las que Kobrea posee derechos de exploración, que abarcan más de 730 km² en el suroeste mendocino. En paralelo, la empresa firmó un acuerdo con Impulsa Mendozapara fortalecer estándares técnicos y promover buenas prácticas mineras, en línea con el modelo de desarrollo que impulsa la provincia.
perforacion diamantina
La perforación diamantina permite sacar cilindros de roca para evaluar los minerales.
Un hallazgo clave en Malargüe: la brecha KBX-17
Horas después de confirmar la ampliación de la campaña, Kobrea comunicó un hallazgo que refuerza su tesis exploratoria: la identificación de una brecha hidrotermal previamente desconocida de 1.250 por 500 metros en el objetivo KBX-17, ubicado en la tendencia Cuprum de los proyectos de cobre de Malargüe Occidental. El descubrimiento, realizado mediante mapeo geológico y muestreo, reveló anomalías de cobre con leyes que oscilan entre 161 y 408 partes por millón, además de cuerpos de brecha cementados con magnetita de hasta 223 ppm de cobre. En las inmediaciones del cuerpo de brecha, las muestras en roca hospedante diorítica alcanzaron hasta un 1,6 % de cobre.
La vetas del yacimiento El Perdido
Según la interpretación técnica, se trata de una brecha hidrotermal zonificada verticalmente, cementada por sulfuros y originada en un sistema de pórfido a profundidad. Este resultado pone de relieve el potencial de exploración en la cordillera mendocina y valida la hipótesis de que existen más recursos por descubrir en los terrenos de Malargüe Occidental. La campaña de perforación diamantina en El Perdido busca precisamente confirmar esa hipótesis, poniendo a prueba el centro del sistema donde se concentra la mayor densidad de vetas de cuarzo asociadas a alteración potásica e intruidas por brechas hidrotermales interminerales.
Oro y cobre enterrados en la cordillera
El proyecto El Perdido, con una extensión de 6.878 hectáreas, fue el primero en obtener autorización para perforar en el Distrito Minero Occidental. La aprobación del Informe de Impacto Ambiental en julio de 2025 y el permiso de uso de agua consolidaron la habilitación, en un proceso que incluyó audiencias públicas y objeciones no vinculantes. La fase inicial contempla una inversión de 20 millones de dólares, de los cuales 8,5 millones provienen de ECM Capital Advisors. El programa prevé 2.500 metros de sondajes, la construcción de 14 kilómetros de camino de acceso y un campamento temporal.
El desembarco de Kobrea ocurre en un contexto de tensiones sociales, con organizaciones ambientales y asambleas ciudadanas que cuestionan la megaminería y defienden la protección del agua y los glaciares. Al mismo tiempo, el gobierno provincial celebra la estabilidad regulatoria como carta de presentación para atraer capitales internacionales. El entusiasmo de los inversores se vincula directamente con el ciclo alcista del cobre, que cotizaba en enero de 2026 alrededor de 13.000 dólares por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres, tras una suba del 45 % interanual en 2025. La transición energética y la electromovilidad disparan la demanda del metal rojo, considerado estratégico para los próximos años.