El precio de la carne volvió a ser el principal motor del Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante marzo, repitiendo el escenario de febrero. Según datos del Centro Argentino de Datos y el IPCVA, los cortes vacunos registraron un alza promedio del 10,6% el mes pasado, consolidando una presión inflacionaria que el Palacio de Hacienda no logra desactivar.
La aceleración de los precios en el rubro alimentos, sumada a los incrementos en servicios públicos y combustibles, sitúa la inflación de marzo nuevamente en la zona del 3%.
Con este panorama, el primer trimestre del 2026 cierra con un aumento del costo de vida cercano al 9%. El dato es alarmante para el equipo económico de Luis Caputo: el Presupuesto Nacional estipulaba una inflación del 10% para todo el año, una meta que quedó al borde de cumplirse cuando apenas comienza el cuarto mes del calendario.
Los cortes populares de carne, los que más subieron
El informe detalla que los aumentos más agresivos se dieron en los cortes de mayor consumo en los hogares de ingresos medios y bajos, evidenciando un impacto regresivo del ajuste.
Por ejemplo, la picada común subió un 20,4%, la carnaza común sufrió un 17,7%; mientras que la falda registró un alza del 13,4%.
En contraste, los cortes considerados "premium" o más costosos, como el lomo (8,5%) y el matambre (7,6%), mostraron ajustes por debajo del promedio mensual.
Dispersión de precios: el supermercado le gana a la carnicería
El relevamiento detectó una brecha marcada según el punto de venta. Mientras que en las carnicerías de barrio los precios treparon un 12,2% en el mes, en los supermercados el incremento fue más moderado, situándose en un 7,1%. Esta diferencia consolidó a las grandes cadenas como la opción más económica para el consumidor actual.
En cuanto a las alternativas, el pollo fresco tampoco dio alivio, con una suba del 10,9%, mientras que el cerdo fue el que menos aumentó entre los sustitutos, con un avance del 6,3%.
Además de la carne, otros rubros empujaron el IPC de marzo, como la educación (5,5%), las prepagas (3,2%) y el transporte, con un boleto de colectivo mínimo que ya supera los $998 en el área metropolitana.