Luis Caputo tendrá las manos libres para endeudar al país gracias a un artítulo del Presupuesto
Luis Caputo se libera de controles para pedir deuda.
Luis Caputo se libera de controles para pedir deuda.
Luis Caputo se libera de controles para pedir deuda.
Luis Caputo se libera de controles para pedir deuda.
El Proyecto de Ley de Presupuesto 2026 incluyó una modificación trascendental en la forma en que se administra la deuda pública del país. Esta reforma, impulsada por el Ministerio de Economía bajo el liderazgo de Luis Caputo, es considerada vital por el oficialismo para dotar al Poder Ejecutivo de una flexibilidad sin precedentes para enfrentar los compromisos financieros, especialmente ante la inminencia de considerables vencimientos en moneda extranjera, que se proyectan a superar los USD 4.200 millones tan solo en el mes de enero.
El artículo medular de la propuesta legislativa redefine significativamente las facultades del Poder Ejecutivo para gestionar los pasivos nacionales. En concreto busca reemplazar las estrictas limitaciones impuestas por la Ley de Administración Financiera (particularmente aquellas conocidas como "Ley Guzmán") y habilitar un espectro mucho más amplio de operaciones financieras.
Este nuevo marco incluiría explícitamente operaciones de canje, compras, ventas y el uso de instrumentos derivados, tanto en el mercado local como en el internacional. Para el equipo económico, esta aprobación no es solo una enmienda, sino la "llave" que permitirá negociar con una amplia gama de acreedores y operadores de mercado bajo condiciones considerablemente más flexibles y ágiles que las permitidas por la normativa actual.
El artículo 56 del Proyecto de Presupuesto 2026 constituye un verdadero punto de inflexión. Faculta de manera directa a las Secretarías de Hacienda y Finanzas a ejecutar "operaciones de administración de pasivos, cualquiera sea el instrumento que las exprese". Esto moderniza y amplía la caja de herramientas del Tesoro Nacional para incluir transacciones habituales y complejas del mercado financiero:

La distinción fundamental con el régimen legal actualmente vigente (Artículo 65 de la Ley 24.156) reside en el concepto de "mejoramiento".
La urgencia de esta reforma se vincula directamente con la necesidad de gestionar el fuerte vencimiento de USD 4.200 millones programado para el 9 de enero de 2026, de los cuales USD 3.700 millones están en manos de bonistas privados.

Luis "Toto" Caputo, titular de Economía, junto al presidente Javier Milei.
El equipo económico ve en esta nueva ley un pilar esencial para sus estrategias. El ministro Caputo ha manifestado que la posibilidad de realizar canjes más agresivos y flexibles, por ejemplo, reemplazando los bonos emitidos durante la gestión de Martín Guzmán (que actualmente cotizan a precios de descuento) por nuevos instrumentos más convencionales, podría tener un impacto directo y positivo en la percepción de riesgo país. El Gobierno estima que esta acción podría potencialmente reducir el riesgo país de 590 a un rango cercano a los 490 puntos.
Las alternativas que maneja el Gobierno para el 9 de enero, más allá del canje habilitado por la nueva ley, incluyen:
Caputo ha sido enfático al asegurar que, con estas herramientas y estrategias, "no es problema el vencimiento del 9 de enero," buscando transmitir calma a los mercados sobre la capacidad de pago del Estado.