Mercado laboral

Siete de cada diez jóvenes trabajan en negro en el Gran Mendoza


 Un informe oficial reveló que el 70,1% de los asalariados menores de 24 años del Gran Mendoza se desempeña en la informalidad.
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Por El Editor Mendoza

La precarización laboral continúa siendo uno de los principales desafíos del mercado de trabajo en Mendoza. Un reciente informe elaborado por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, en base a datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), reveló que siete de cada diez jóvenes menores de 24 años que trabajan en relación de dependencia en el Gran Mendoza lo hacen sin estar registrados.

El dato refleja una realidad que excede a las estadísticas. La falta de aportes jubilatorios, cobertura médica, vacaciones pagas y otros derechos laborales afecta a una gran parte de quienes recién comienzan su vida laboral, consolidando un escenario de mayor vulnerabilidad para las nuevas generaciones.

De acuerdo con el relevamiento, durante el cuarto trimestre de 2025 la tasa de informalidad laboral en el Gran Mendoza llegó al 42% de los trabajadores asalariados. En otras palabras, más de cuatro de cada diez personas empleadas no cuentan con un trabajo registrado ni acceden a los beneficios previstos por la legislación laboral.

Sin embargo, la situación se agrava al analizar la edad de los trabajadores. Entre los menores de 24 años, la informalidad trepa hasta el 70,1%, muy por encima del 39% registrado entre quienes tienen entre 25 y 49 años y del 35,2% correspondiente a los mayores de 50 años.

Los números muestran que el ingreso al mercado laboral sigue siendo el tramo más complejo para quienes buscan su primer empleo, muchas veces obligados a aceptar condiciones precarias para adquirir experiencia.

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Siete de cada diez jóvenes trabajan en negro en el Gran Mendoza

La problemática no es exclusiva de la provincia 

La problemática no es exclusiva de Mendoza, ya que a nivel nacional, la informalidad laboral entre los asalariados alcanza el 36,3%, mientras que entre los menores de 24 años el indicador sube al 62,9%, confirmando que los jóvenes constituyen el grupo más expuesto a este tipo de empleo.

Incluso existen aglomerados urbanos donde la situación resulta todavía más crítica, con niveles de informalidad juvenil superiores al 80%, lo que refleja un problema estructural del mercado laboral argentino.

La informalidad no solo implica menores ingresos para los trabajadores. También supone la ausencia de aportes previsionales, cobertura de salud, licencias, indemnizaciones y otros derechos básicos. Además, reduce los recursos que ingresan al sistema de seguridad social y dificulta la sostenibilidad del régimen previsional.

Entre las principales causas aparecen la falta de experiencia laboral, el menor nivel de capacitación de quienes recién ingresan al mercado y los elevados costos de contratación que enfrentan las empresas. En ese contexto, muchos empleadores optan por relaciones laborales no registradas y miles de jóvenes aceptan esas condiciones como única alternativa para acceder a su primer trabajo.

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