El mundo recibió este domingo un mensaje que invita a la reflexión profunda en plena era de la hiperconectividad. Durante el rezo del Ángelus en la Plaza San Pedro, el Papa León XIV no se anduvo con vueltas y le pidió a los fieles un sacrificio poco común en estos tiempos: un "ayuno digital".
El Sumo Pontífice instó a los católicos a que, durante la Cuaresma (el periodo previo a la Semana Santa), den "espacio al silencio" y tomen una decisión drástica pero sanadora: "Apaguemos un poco los televisores, la radio y los teléfonos móviles".
¿Por qué el Papa pide "desconectarse"?
Lejos de ser un ataque a la tecnología per se, la propuesta de León XIV busca combatir la alienación. Para el Papa, el uso excesivo de pantallas nos desconecta de lo que realmente importa: el prójimo.
Embed - https://publish.x.com/oembed?url=https://x.com/vaticannews_es/status/2025527211227230698&partner=&hide_thread=false
"Este acto de penitencia, lejos de empobrecer nuestra humanidad, la enriquece, purificándola y fortaleciéndola en su camino hacia un horizonte", aseguró el Pontífice. El objetivo detrás de este pedido es doble:
- Recuperar el silencio: Para permitir la oración y la introspección personal.
- Reconectar con el otro: El Papa fue enfático en pedir que ese tiempo "ahorrado" de las pantallas se dedique a escuchar a la familia, a los compañeros de trabajo y, sobre todo, a los más vulnerables.
"Dediquemos tiempo a los que están solos, especialmente a los ancianos, a los pobres y a los enfermos", pidió ante la multitud en el Vaticano.
El Papa se retira: agenda suspendida hasta el viernes
El pedido de desconexión no es solo para los fieles; el propio León XIV dará el ejemplo. A partir de esta tarde y hasta el próximo viernes 27 de febrero, el Papa comenzará su semana de ejercicios espirituales junto a la Curia Romana.
Durante estos días, se suspenden todos los compromisos públicos, incluyendo la esperada audiencia general del miércoles. El retiro se llevará a cabo en la Capilla Paulina del palacio apostólico y será guiado por el obispo de Trondheim (Noruega), el monje trapense Erik Varden.
El impacto en las redes
La propuesta del "ayuno digital" generó una repercusión inmediata en plataformas como X (ex Twitter) e Instagram. Bajo hashtags como #Cuaresma2026 y #Desconexión, cientos de usuarios comenzaron a compartir sus experiencias intentando limitar el uso del celular, un desafío que hoy parece más difícil que cualquier ayuno tradicional de comidas.
En un mundo donde el promedio de uso del smartphone supera las 6 horas diarias, la invitación del Papa León XIV resuena no solo como un consejo religioso, sino como una necesidad de salud mental y social.