En diciembre de 2025, 103.654 trabajadores registrados despedidos sin causa percibieron la prestación por desempleo. Se trata del nivel mensual más alto del año, con un pago promedio de $276.944. La cifra refleja la profundidad de la crisis laboral que atraviesa la Argentina bajo el modelo económico libertario. Los datos marcan que hay una tendencia que se confirma: el mercado del empleo argentino había cerrado noviembre de 2025 con señales preocupantes.
El empleo asalariado registrado se contrajo tanto en la comparación mensual como interanual, acumulando una pérdida de 86.000 puestos en apenas seis meses. El dato, difundido por el Ministerio de Capital Humano a través del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), llega en un momento clave: el debate por la reforma laboral que divide al arco político y sindical.
Un año marcado por la pérdida de empleo
A lo largo de 2025, 153.847 trabajadores formales fueron desvinculados sin causa y accedieron al beneficio. El dato expone la magnitud del deterioro del mercado laboral y su impacto directo en la economía de los hogares.
Sectores más golpeados: industria a la cabeza
El perfil de quienes cobraron la prestación muestra el sesgo sectorial de la crisis:
La industria, motor histórico del empleo formal, encabeza la lista de despidos.
Seguro de desempleo
El seguro de desempleo se percibe entre 2 y 12 meses (hasta 18 para mayores de 45 años). El esquema es decreciente:
Concentración geográfica
Los principales centros urbanos concentran la mayor cantidad de beneficiarios:
La distribución territorial confirma que el impacto golpea con más fuerza en las zonas industriales y urbanas.
El panorama se complejiza al observar el universo del trabajo independiente. En conjunto, este segmento experimentó una caída del 10,2%, lo que representa 320.600 personas menos. Sin embargo, las dinámicas internas fueron dispares: mientras los aportantes al monotributo crecieron un 4,2% (88.600 personas más), los autónomos retrocedieron un 1,2% (4.700 menos). El golpe más fuerte se dio en el monotributo social, que sufrió una caída del 61,9%, atribuida a cambios normativos que afectaron directamente a este régimen.
Salarios y poder adquisitivo
En paralelo, el informe reveló que la remuneración nominal bruta promedio en noviembre fue de $1.836.177, con un incremento del 30,1% interanual.
La mediana salarial se ubicó en $1.394.745, un 29,5% más que el año anterior. Aunque los números muestran una mejora nominal, la discusión pública gira en torno a si estos aumentos logran compensar la inflación y el deterioro del poder adquisitivo.
Despidos en alza
El cierre del año sumó otro dato inquietante: la tasa de despidos sin causa en el empleo privado alcanzó en diciembre el valor más alto en doce meses, con 0,8 cada 100 trabajadores.
En términos interanuales, la cifra implica un aumento del 60% respecto de diciembre de 2024, igualando niveles de 2023 y retomando la tendencia previa a la pandemia. La medición fue realizada por la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL).
Un mercado laboral en tensión
La fotografía que ofrece el mercado laboral argentino muestra, por un lado, la destrucción de empleo asalariado se acelera y golpea tanto al sector privado como al público. Por otro, el trabajo independiente muestra una expansión parcial, sostenida por el monotributo, pero debilitada por la abrupta caída del monotributo social. En el trasfondo, la discusión sobre la reforma laboral se intensifica, con sindicatos alertando sobre la pérdida de derechos y empresarios reclamando mayor flexibilidad para sostener la actividad.