Estados Unidos levantó todas las sanciones que le había impuesto a Delcy Rodríguez
-Consolida el deshielo en las relaciones bilaterales iniciado tras la captura de Maduro.
-Estados Unidos busca facilitar la estabilización económica y política.
PorElEditor Mendoza
1 de abril de 2026 - 19:45
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Delcy Rodríguez asumió en Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro., por parte de Estados Unidos.
En un giro diplomático, el gobierno de los Estados Unidos anunció el levantamiento oficial de las sanciones que pesaban sobre la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. La medida, ejecutada a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, marca el fin de una era de aislamiento individual para la mandataria.
Consolida el deshielo en las relaciones bilaterales iniciado tras la captura de Nicolás Maduro a principios de este año.
El nombre de la líder venezolana fue retirado de la denominada “Lista de Nacionales Especialmente Designados” (SDN, por sus siglas en inglés), donde figuraba desde septiembre de 2018. Según fuentes del Departamento de Estado, esta decisión responde a los compromisos asumidos por el gobierno de transición en Caracas para facilitar una estabilización económica y política, en el marco de la estrategia de tres puntos diseñada por la administración de Donald Trump.
Estados Unidos y el chavismo posMaduro
Desde el Palacio de Miraflores, la mandataria Delcy Rodríguez calificó el hecho como un paso decisivo hacia la "normalización". A través de sus canales oficiales, expresó: “Valoramos la decisión del presidente Donald Trump como un avance en la dirección correcta para edificar una agenda de cooperación binacional efectiva”. Este movimiento se produce apenas 48 horas después de que Washington reabriera oficialmente su embajada en la capital venezolana, un símbolo inequívoco de la nueva etapa de pragmatismo político que atraviesa el país.
delcy rodriguez
El contexto de este alivio de sanciones no es menor. Tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero de 2026 por fuerzas estadounidenses, Rodríguez asumió el Ejecutivo bajo una presión internacional sin precedentes. Su gestión ha estado marcada por un delicado equilibrio entre mantener la cohesión de las fuerzas internas del chavismo y responder a las exigencias de Washington, lideradas por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Reformas y concesiones estratégicas
Para los analistas internacionales, la salida de Rodríguez de la "lista negra" es la recompensa a una serie de reformas de mercado y gestos diplomáticos de alto impacto. Entre ellos se destacan la destitución de figuras del ala dura, como Vladimir Padrino, y la implementación de una Ley de Amnistía para presos políticos, supervisada por el Parlamento.
Sin embargo, el camino hacia una estabilidad plena sigue siendo sinuoso. Mientras María Corina Machado mantiene encuentros de alto nivel en Washington con funcionarios como Marco Rubio para garantizar una transición completa, la economía local enfrenta desafíos estructurales.
machado
Trump recibirá este jueves a María Corina Machado.
Durante el primer trimestre de 2026, la moneda venezolana sufrió una devaluación del 36% frente al dólar estadounidense, un recordatorio de que el levantamiento de sanciones personales es solo el primer paso de un proceso de recuperación mucho más profundo.
El rol de la diplomacia regional
La comunidad internacional observa con cautela. Mientras la OEA exige mayor transparencia en la elección de cargos como el Fiscal General, el gobierno de Rodríguez busca atraer inversión extranjera para reactivar la industria petrolera. Recientemente, delegaciones encabezadas por el encargado de negocios Félix Plasencia visitaron la capital estadounidense para retomar el control de los activos diplomáticos, sellando lo que muchos consideran el reconocimiento táctico de la nueva administración por parte de la Casa Blanca.
El levantamiento de estas restricciones económicas individuales no solo permite a la presidenta venezolana operar financieramente a nivel global, sino que envía un mensaje potente a otros actores del sistema: la lealtad a la antigua estructura madurista está siendo canjeada por una legitimidad transicional avalada por el norte.
A casi tres meses de la caída de la administración anterior, Venezuela parece transitar un realismo mágico político donde antiguos adversarios se estrechan la mano bajo la consigna de la estabilidad energética y la seguridad regional.