En vísperas de su encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a colocarse en el centro de la controversia. Durante la reapertura de un hospital, el mandatario sorprendió con un discurso cargado de referencias íntimas y comentarios sobre las relaciones entre hombres y mujeres, que rápidamente generaron debate en la opinión pública. "Hago cosas muy buenas en la cama", soltó, ante un auditorio atónito por sus declaraciones.
Un discurso inesperado
Petro, recién habilitado para ingresar a Estados Unidos tras recuperar su visa, se refirió a los posibles temas de conversación con Trump. Sin embargo, lo que llamó la atención fueron sus declaraciones sobre la intimidad:
“No me interesa qué hizo el señor Trump en la cama. Ni le preguntaré. (…) Hago cosas muy buenas y pienso. Y nadie se olvidará de mí porque seré inolvidable ahí”, expresó ante un auditorio sorprendido.
El presidente insistió en que el poder no debe invadir la esfera privada, asegurando que “cuando se mete en la cama íntima, muere la libertad en el mundo”.
Gustavo Petro y sus conquistas
Distendido y apoyado sobre el atril, Petro también habló de las habilidades para conquistar mujeres, exaltando la inteligencia por encima de la apariencia física. “Los hombres inteligentes siempre son amados por las mujeres (…) un flacucho les ganará, porque es inteligente y sabe bailar”, afirmó.
Asimismo, destacó supuestas virtudes de los colombianos: “Nosotros sabemos cómo se conquistan las mujeres, que es bailando y hablando (…) Lo que va a quedar es que las europeas no son tan bonitas. Entonces, las europeas sí se llevan a los colombianos, pero los hombres colombianos nunca, sino que vuelven a su mujer latina, que es mucho más hermosa y eso lo sabe el mundo”.
Una reunión “determinante”
Petro consideró que la reunión con Trump será “determinante” para él y para “la humanidad”. “Es una reunión clave, fundamental, determinante, no solo de mi vida personal, sino de la vida de la humanidad”, aseguró.
En el mismo escenario, cuestionó el hecho de que Estados Unidos le retirara la visa tras un discurso improvisado a favor de la causa Palestina en septiembre pasado en Nueva York, para otorgársela ahora, previo a su viaje a Washington.
“Me quitaron la visa, ahora dicen que me la volvieron a poner. Entonces, ¿para qué me la quitaron? No sé si por un rato de manera definitiva, no sé. Ya sabremos del 3 de febrero”, insistió.
Maduro y la diferencia de civilizaciones
Antes de encontrarse con Trump, Petro volvió a pedir la liberación de Nicolás Maduro, capturado en Caracas y que será juzgado en Nueva York. “Tienen que devolverlo y que lo juzgue un tribunal venezolano, no estadounidense, porque la civilización latinoamericana es diferente a la civilización anglosajona europea”, remarcó.
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