Donald Trump ordenó un bloqueo naval inmediato en el estrecho de Ormuz. La medida, comunicada tras el colapso de las negociaciones de paz con Irán en Islamabad, ha generado una reacción inmediata de preocupación en los mercados financieros, que anticipan un fuerte incremento en el precio de los combustibles.
A través de sus redes sociales, el mandatario estadounidense fue tajante: la Marina de los Estados Unidos interceptará cualquier embarcación que comercie o pague peajes a Irán en esa zona. Trump calificó el control iraní sobre el estrecho como una "extorsión mundial" y advirtió que cualquier agresión contra buques norteamericanos tendrá una respuesta militar definitiva.
El impacto en el precio de los combustibles: un fantasma que regresa
La mayor preocupación de los analistas reside en las consecuencias energéticas. El estrecho de Ormuz es el paso obligado para casi el 20% del crudo que se consume en el planeta. La historia reciente sirve como advertencia: el bloqueo anterior provocó un importante incremento en los combustibles en todo el mundo, encareciendo no solo el transporte particular sino también la logística de bienes y alimentos a escala global.
De mantenerse la medida, se espera que la cotización del barril de petróleo reaccione al alza en las próximas horas, trasladando ese costo directamente a los precios de las naftas y derivados, lo que complicaría los planes de control inflacionario de diversos gobiernos, incluido el argentino.
La decisión de Washington llega después de 25 horas de diálogo infructuoso en Pakistán. El portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, confirmó que, a pesar de ser la ronda más larga del último año, no se logró un consenso debido a las "exigencias excesivas" de la delegación estadounidense.
Temas sensibles como el programa nuclear, el levantamiento de sanciones y las reparaciones de guerra siguen sin solución, mientras la desconfianza mutua crece tras 40 días de enfrentamientos directos en la región. Con el bloqueo naval en marcha, la diplomacia parece haber cedido su lugar a una guerra de desgaste energético de alcance planetario.