La industria automotriz argentina recibió un nuevo golpe: Nissan confirmó que negocia la cesión de su operación comercial en el país a los grupos locales SIMPA y Tagle. El anuncio, realizado mediante un comunicado oficial, marca un paso decisivo en el retiro de la compañía japonesa como terminal automotriz y abre la posibilidad de un modelo de distribución más ágil y eficiente. Aunque el acuerdo aún no es definitivo, el Memorando de Entendimiento firmado refleja la intención de transformar la presencia de la marca en Argentina.
Una década de producción que llega a su fin
De concretarse la operación, Nissan cerrará un ciclo de poco más de diez años como fabricante en el país. Su regreso a un esquema exclusivamente comercial recuerda la etapa previa a septiembre de 2015, cuando operaba únicamente a través de representantes locales. Mientras tanto, la empresa aseguró que las actividades continúan con normalidad: se mantienen las ventas de su portafolio, los lanzamientos previstos y los servicios de posventa en toda la red de concesionarios. También garantizó la continuidad del Plan de Ahorro Nissan.
Los grupos locales que tomarían el control
Los posibles nuevos socios de Nissan tienen una sólida trayectoria en el sector. El Grupo SIMPA, fundado por el inmigrante rumano Mony Schwartz en los años ’70, evolucionó de distribuidora de materias primas plásticas a un conglomerado con fuerte presencia en la importación y ensamblaje de motocicletas de alta gama. Hoy, bajo la conducción de Martín y Miguel Schwartz, posee licencias de marcas internacionales y una planta en Campana.
El Grupo Tagle, con sede en Córdoba, fue fundado por Manuel Tagle en 1935. Se consolidó como concesionario de Renault y desde 1990 representa a Nissan en la región.
Un proyecto industrial que no prosperó
La historia de Nissan como terminal automotriz comenzó en 2014 con un ambicioso proyecto de producción de pick ups junto a Mercedes Benz y Renault, respaldado por una inversión de 600 millones de dólares. Sin embargo, la retirada de Mercedes Benz del acuerdo global dejó a la compañía sin el socio estratégico que garantizaba volumen de ventas.
Entre 2018 y 2025, Nissan fabricó la Frontier en la planta cordobesa de Renault, alcanzando un ritmo de hasta 25.000 unidades anuales. Pero la crisis financiera global y la falta de escala precipitaron el cierre de la planta en octubre de 2025. Con ello también se detuvo la producción de la Renault Alaskan, que compartía la línea de montaje.
Un mercado en reacomodamiento
El caso de Nissan se suma al antecedente de Mercedes Benz, que en febrero de 2025 vendió su fábrica de Virrey del Pino y la licencia comercial de sus autos de lujo al grupo local Prestige Auto, encabezado por Daniel Herrero y Alfonso Prat Gay.
Si el acuerdo con SIMPA y Tagle se concreta, Nissan pasará a formar parte de NIBU, la unidad de negocios que agrupa a 36 mercados importadores de América Latina. Su presencia en Argentina quedará reducida a la comercialización de vehículos y servicios, dejando atrás la experiencia como fabricante. La industria automotriz local, mientras tanto, observa con atención: cada salida de una terminal implica un reacomodamiento del mercado y plantea interrogantes sobre el futuro de la producción nacional.