La explosión ocurrida este viernes al mediodía en la Escuela Superior de Gendarmería Nacional, en el barrio porteño de San Telmo, dejó cuatro agentes heridos y abrió una investigación que ahora se centra en un punto clave: el verdadero destinatario del paquete que detonó.
Según la reconstrucción preliminar, la encomienda se encontraba almacenada desde hacía varios meses en el piso 11 del edificio ubicado sobre la avenida Paseo Colón. El material fue trasladado hasta una oficina donde dos comandantes procedieron a abrirlo. En ese momento se produjo la detonación.
El momento del estallido
De acuerdo con las primeras versiones, el ingreso al despacho se registró alrededor de las 13:24. Al manipular el paquete, el artefacto explotó y provocó lesiones de distinta consideración.
Uno de los efectivos sufrió heridas por esquirlas en el pecho, mientras que otro presentó quemaduras, aturdimiento y pérdida parcial de audición. Ambos fueron trasladados por el SAME al Hospital Argerich. Además, un tercer agente fue asistido en el lugar y otra persona recibió oxígeno. Todos se encuentran fuera de peligro.
La clave: el destinatario
Uno de los ejes de la investigación es establecer las circunstancias del envío dirigido al comandante general retirado Diego Gasparutti y por qué la encomienda permaneció tanto tiempo almacenada en el edificio sin haber sido catalogada como sospechosa.
Según trascendió, el paquete fue retirado del depósito interno y trasladado al despacho del subdirector para su apertura. Ahora los investigadores analizan la trazabilidad del envío, su origen y el recorrido que tuvo antes de llegar a la institución.
Las autoridades también buscan determinar si el artefacto fue diseñado para activarse al momento de ser abierto y si el hecho configura un atentado dirigido.
La causa quedó en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 8, con la intervención del fiscal Marcelo Martínez De Giorgi. Las actuaciones son llevadas adelante por la Policía Federal Argentina a través del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista.
Tras la explosión, el edificio fue evacuado y el área quedó acordonada. El Departamento de Explosivos trabajó en el lugar y analizó otras dos encomiendas que se encontraban en el edificio, las cuales finalmente fueron descartadas como peligrosas.