Álvaro Martínez contuvo a Grabois pero lo sepultó en redes
El momento más tenso de un plenario donde se definen demasiadas cosas
El momento más tenso de un plenario donde se definen demasiadas cosas
Álvaro Martínez contuvo a Grabois pero lo sepultó en redes
Álvaro Martínez contuvo a Grabois pero lo sepultó en redes
El plenario de comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación, donde se debatía el proyecto de Defensa de la Soberanía Nacional ("Ley Malvinas"), estuvo a milímetros de convertirse en un ring de boxeo.
Es que el dirigente social Juan Grabois, no pudo contenerse y encaró con vehemencia al legislador libertario tucumano Gerardo Huesen. Sin embargo, la intervención que evitó el desastre físico vino de un mendocino: el diputado nacional de La Libertad Avanza (LLA), Álvaro Martínez, quien se interpuso físicamente para calmar las aguas.
Pero el rol de Martínez no terminó allí. El lujanino demostró que una cosa es evitar la violencia física en el recinto y otra muy distinta es dejar pasar la actitud política. Horas después del violento episodio, el legislador mendocino utilizó sus canales oficiales para destruir políticamente a Grabois con declaraciones letales, desnudando la "insolencia" y el "patoterismo" del dirigente kirchnerista.
El descontrol se inició mientras exponía la diputada Myriam Bregman. Ante las interrupciones en la sala, Grabois comenzó a recorrer los pasillos lanzando insultos de altísimo calibre: "Manga de chorros, sorete de mierda, vende patria". La temperatura subió al extremo cuando el tucumano Gerardo Huesen se levantó para gritarle "cagón". Grabois se le fue encima y quedaron a centímetros de las trompadas.
Allí emergió la figura de Álvaro Martínez. Con reflejos rápidos, el diputado mendocino se levantó de su asiento, se interpuso en la trayectoria del dirigente de Unión por la Patria, lo tomó firmemente con sus manos y le habló al oído durante varios segundos para contener su furia y obligarlo a retroceder hacia su banca. No es la primera vez que Martínez actúa de "bombero" en el Congreso, pero su templanza corporal mutó rápidamente en una demoledora crítica política.
Si en el recinto Martínez fue el pacificador que evitó el desastre, en las redes sociales se transformó en el verdugo discursivo de Grabois. A través de su cuenta oficial en la plataforma X, el mendocino publicó un descargo feroz que desarmó la postura del dirigente social:
"La ignorancia suele ser insolente. Juan Grabois volvió a elegir el agravio, los gritos y la prepotencia en lugar del debate. La violencia no reemplaza los argumentos", disparó Martínez sin filtros.
Lejos de bajar el tono, el legislador por Mendoza atacó el núcleo del relato del Frente Patria Grande respecto a la soberanía nacional: "Se llenan la boca hablando de Malvinas y soberanía. Pero a la hora de defenderlas, esto es el kirchnerismo: gritos, insultos y patoterismo. Para el discurso, la Patria. Para debatir, el circo".
Con esta contundente reacción, el diputado mendocino dejó en claro que su intervención física no fue un acto de amabilidad ni de afinidad hacia Grabois, sino una defensa estricta del orden institucional frente a lo que tildó como un "patoterismo antidemocrático".
Lo frenó en seco para cuidar las formas de la Cámara, pero lo destruyó políticamente exponiendo la falta de ideas de la oposición frente a proyectos clave para el país.