Guaymallén enfrenta una crisis ambiental tras el colapso de un colector cloacal en la zona de Los Corralitos. La situación afectó directamente en más de 500 hectáreas productivas, debido al vertido de residuos en el canal Pescara, autorizado provisionalmente a Aguas Mendocinas (AYSAM) por el Departamento General de Irrigación (DGI).
Después de varias denuncias de vecinos, y pese a las alertas que lanzó al respecto el abogado Marcelo Romano, Irrigación admitió varios días después del problema.
A través de la Resolución 0464, de abril de este año, Irrigación alertó sobre el colapso en el colector ubicado en Severo del Castillo y 2 de Mayo, indicando que la descarga ha agravado la calidad del agua utilizada para riego.
En el documento (ver completo al final de la nota) se advierte que el canal Pescara “posee habitualmente valores elevados en algunos parámetros microbiológicos” debido a descargas industriales, problemática que ahora se ha incrementado con el vuelco cloacal de Aysam. Esto ha afectado “cualitativamente sectores irrigados que no son frecuentemente impactados”.
Cerca de 500 hectáreas afectadas por el vertido de AYSAM
Según el informe técnico de Fernando Santos, más de 490 hectáreas han sido afectadas con cultivos “no permitidos” y destinados “a productos de consumo directo”. La situación es de alta preocupación, ya que el agua de los canales Colonia y Auxiliar Tulumaya presenta niveles de contaminación alarmantes.
El informe destaca que
En un intento de mitigación, Aguas Mendocinas (Aysam) implementó obras de bypass para desviar parte del caudal, medida que Irrigación calificó como “técnicamente viable y pertinente”, aunque destacó que se trata de una solución transitoria.
Irrigación autorizó el volcado
El Superintendente General de Irrigación, Sergio Marinelli, resolvió prorrogar el permiso de vertido por 30 días más, enfatizando que la medida es “esencialmente revocable, excepcional, transitoria”. Además, se establecieron exigencias concretas, como la ampliación de las derivaciones del sistema de bypass y la reducción progresiva del volumen vertido al canal Pescara, con metas semanales verificables “hasta alcanzar su eliminación completa en el plazo más breve posible”.
Finalmente, la resolución prohíbe “cualquier tipo de descarga de efluentes, ya sea directa o indirecta (por pérdidas), hacia la vía pública o hacia zonas de escurrimiento superficial sin autorizaciones”, advirtiendo que estas situaciones serán sancionadas de manera inmediata.
A pesar de las medidas adoptadas, vecinos de la zona han reportado, a través de redes sociales, la persistencia de líquidos cloacales en la vía pública, denunciando que en la intersección de Severo del Castillo y 2 de Mayo continúa el derrame de residuos, formando un río de aguas contaminadas.
Zonas afectadas y verduras contaminadas
Esta son las zonas afectadas por el derrame de cloacas: