En llamas.

Cómo afecta el incendio del casino a la salud y la asistencia social y a los sueldos del Instituto de Juegos

-El incendio del Anexo San Martín del Casino de Mendoza tiene consecuencias mutisectoriales.

-Menos fondos para salud y acción social.

El Editor Mendoza | Javier Polvani
Por Javier Polvani
16 de marzo de 2026 - 18:05

¡Fuego, fuego! El grito de un empleado dio inicio a una evacuación desesperada mientras las llamas y el humo ya eran evidentes para todos los que estaban en el complejo Tótem, de San Martín. Las llamas se agotaron en un rato y ahí nomás afloró una encrucijada multisectorial cuya solución, si se hallara, costará tiempo y plata.

En el caso de los casinos, la recaudación además de pagar los costos operativos y la renta empresaria tiene una deriva social. Entonces, a los problemas comunes para cualquier negocio de entretenimiento que representa la imposibilidad de atender a sus clientes, en el caso del casino se le suma uno en particular con fuerte impacto social: parte de la recaudación del casino va a la atención de la salud y el sector social. Ahora, la parte del anexo de San Martín para esos fines saldrá de otras fuentes del Estado o faltará.

Operado por la UTE compuesta por Fuente Mayor (Grupo Kristich) y New Star, bajo la supervisión del Instituto Provincial de Juegos y Casinos (IPJyC), este centro de entretenimiento se ha erigido como una de las principales fuentes de ingresos públicos mediante la modalidad de concesión de servicios.

Golpe al sistema social

El esquema de reparto del flujo de pesos que genera el Anexo San Martín es el siguiente: cada 100 pesos que ingresan, el operador privado se lleva $68 y quedan para el Estado $32. Sobre lo que ingresa al Estado se transfiere el 35% al Gobierno provincial con fines sociales y de salud. Es decir, cada cien pesos que deja el casino de San Martín $11,2 van a la atención de la salud y el sector social.

Incendio Casino de San Martín - Mendoza (7)
Una postal del incendio en el casino de San Martín.

Una postal del incendio en el casino de San Martín.

El casino de San Martín quedó inutilizado. Su reapertura exigiría empezar de nuevo: construir un edificio y poblarlo con unas 600 máquinas de azar. La sala no había cumplido cinco años desde su inauguración, a cargo del Grupo Kristich, que había firmado un contrato con el Instituto de Juegos y Casinos por 20 años.

El incendio empujó a un limbo la suerte del centro de apuestas que sirvió de punta de lanza para el desarrollo de un centro comercial en la intersección de Ruta 50 y calle Míguez, de San Martín.

Con la casa de apuesta fuera de juego, los trabajadores, medio centenar del Instituto de Juegos y Casinos y unos 60 del grupo empresario que opera el negocio, están parados. Esperan ser reubicados, aunque el temor al despido sobrevuela. Además, los proveedores de la sala perdieron un cliente, en tiempos en los que la demanda no abunda.

Para los trabajadores del Instituto de Juegos y Casinos, el cierre del Anexo San Martín tiene un potencial de daño. En sus ingresos una parte importante lo compone un ítem que esta relacionado a un porcentaje de la recaudación. Si bien, para gran parte de la plantilla se previó una clausula que conlleva un piso fijo, para otros la merma en la recaudación por el parate de una sala se trasladará a sus ingresos.

El canon más alto

Ubicado en el complejo Tótem Boulevard, el Anexo San Martín se diferencia de los casinos privados de hotel: el Estado Provincial conserva la titularidad del juego. Esto garantiza que, luego de descontar el canon retributivo para la operadora privada por la provisión y mantenimiento de las máquinas, la totalidad de la recaudación neta restante se destine a partidas de alta sensibilidad social.

Incendio Casino de San Martín - Mendoza (2)

Dentro de ese esquema, el grupo privado que ganó la concesión se aseguró por 20 años un canon del 68% del negocio, el más alto de los que existe en la provincia. Así y todo, en la previa del incendio que dejó fuera de acción al casino crecían los trascendidos sobre una creciente crisis en la administración del comercio, derivada de la contracción de la recaudación conjugada con la inflación constante en los costos de la operación de la sala, fuertemente influenciados por los servicios, para los que la desaceleración de la inflación al comienzo del plan de Javier Milei fue menor que para los bienes.

Plata quemada

El miércoles 11 de marzo, una cantidad de plata quedó en el inmueble del casino mientras las llamas consumieron por completo el mobiliario. La recaudación del casino se canaliza mayormente por las máquinas, que reciben billetes para habilitar las apuestas, mientras que otra parte del efectivo espera en la sala hasta que lo retire el camión de caudales, que pasa dos o tres veces por semana.

El dinero que se guardaba en la bóveda de seguridad no fue afectado por las llamas, y se recuperó luego del siniestro. Otro fue el destino de las decenas de millones de pesos, si no más, guardadas en la bóveda del inmueble y en las 600 tragamonedas desplegadas entre las salas.

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