En el Concejo Deliberante de Malargüe se puso sobre la mesa un viejo reclamo por la obra del gasoducto Papagayo para la comuna más sureña de Mendoza. Francisco Parada, del bloque Encuentro, fue quien impulsó, frente a los concejales, la iniciativa para una actualización del proyecto que traería soluciones a los vecinos.
En la segunda sesión del año, el concejal reconoció que esta mega obra de gas cuenta con avances significativos, entre ellos la aprobación del estudio de impacto ambiental y la realización de la audiencia pública que se requiere para este tipo de proyectos.
Por diferentes situaciones, la Dirección de Impacto Ambiental (DIA) está vencida y eso motiva a retrotraer el proceso administrativo de la obra. “Como habitantes de Malargüe lamentamos este vencimiento porque el gasoducto nos solucionaría necesidades enormes en el departamento, más que si queremos ser el distrito minero”, señaló.
Parada afirmó que el año tuvieron una reunión con el ministro de gobierno, Natalio Mema, para solicitar una serie de obras importantes para la comuna, entre ellas este gasoducto. “Le pedimos a los legisladores del cuarto distrito y al departamento Ejecutivo que haga las gestiones correspondientes para reactivar esta obra”, añadió el concejal del bloque Encuentro.
El proyecto del gasoducto de Malargüe
El proyecto del gasoducto Papagayo se ubica geográficamente en los departamentos de San Carlos, San Rafael y Malargüe y de acuerdo a lo informado en su momento, la traza del mismo corre en paralelo a la actual traza del Oleoducto Puesto Hernández – Luján de Cuyo, el cual es operado por la empresa nacional YPF.
Esta obra consiste en la construcción de un gasoducto y sus instalaciones complementarias, para el abastecimiento con gas natural, tanto a la zona urbana del departamento sureño, permitiendo -en caso de ser concretada- el suministro de un caudal inmediato de 13.000 m³/h, a distribuir entre clientes prioritarios, industrias y estaciones de carga de GNC.