Mar del Plata fue escenario de un encuentro sindical cargado de tensión política y definiciones contundentes. En el Hotel Presidente Perón, la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (UTHGRA) celebró su 61° Congreso General Ordinario de Delegados, con la presencia de representantes de las 49 seccionales y nueve delegaciones del país. En ese marco, Luis Barrionuevo tuvo un discurso de confrontación con el Gobierno nacional y aseguró que los trabajadores gastronómicos no están dispuestos a pagar el costo del ajuste.
“Los trabajadores no vamos a pagar el ajuste”
Bajo esa consigna, el Congreso aprobó por unanimidad la memoria y balance del ejercicio 2025 y lanzó un pronunciamiento que cuestiona de manera directa la política económica de Javier Milei. El texto denuncia que cada demora en homologar acuerdos paritarios golpea de lleno el bolsillo de millones de argentinos y rechaza cualquier intento de imponer techos salariales “desde un escritorio”. La defensa de las paritarias libres se convirtió en el eje central del reclamo sindical.
El Consejo Directivo y el Secretariado Nacional, encabezados por Luis Barrionuevo, remarcaron que las negociaciones salariales son un derecho del movimiento obrero y no una concesión del poder político. “Resulta inadmisible que mientras se liberan precios, tarifas y costos para los sectores económicos concentrados, se pretenda ponerle límites únicamente al salario de los trabajadores”, sostuvo el documento congresal.
Barrionuevo, duro contra el Gobierno
Fiel a su estilo frontal, Barrionuevo profundizó las críticas. Señaló que los beneficios de la política económica actual se concentran en sectores como el campo, la minería y el petróleo, sin que esa riqueza se traduzca en producción, empleo y reactivación. “El presidente vive en un limbo, no ve la realidad. Hoy no hay Gobierno. No tenemos Ministerio de Trabajo, tenemos una persona en recursos humanos”, disparó contra la ministra Sandra Pettovello, a quien acusó de no estar capacitada para manejar semejante infraestructura.
El dirigente gastronómico fue más allá y cuestionó la falta de rumbo político. “Lo único que le importa es que le cierren los números”, dijo sobre Milei, a quien acusó de desentenderse del Congreso y la Justicia.
Reclamo de renovación en el peronismo
En ese marco, Barrionuevo aprovechó para plantear la necesidad de una renovación profunda del peronismo. “El PJ debe ser intervenido y se deben convocar a elecciones para elegir a un buen candidato. La gente no quiere más tren fantasma, la vieja política ni los viejos políticos”, afirmó. Su mensaje apuntó a reconstruir la oposición desde los gobernadores, intendentes y nuevas figuras, con la idea de generar una alternancia real.
Rechazo a la reforma laboral
El documento final del Congreso también expresó un rechazo categórico a cualquier intento de flexibilización laboral encubierta. Según los gastronómicos, detrás de los discursos de modernización y eficiencia se esconde precarización, incertidumbre y pérdida de derechos. “Quieren sindicatos débiles para imponer salarios bajos. Quieren trabajadores resignados para disciplinar las paritarias. Y quieren instalar la idea de que reclamar un salario digno es un privilegio y no un derecho. No lo vamos a permitir”, remarcaron los congresales.
Una advertencia final
La conducción nacional de UTHGRA cerró con una advertencia clara: la paciencia de los trabajadores tiene un límite. Para el sindicato, la salida de la crisis no pasa por el ajuste, la especulación y los salarios de pobreza, sino por el trabajo, la producción, el consumo y la justicia social. Con esa definición, el Congreso dejó en evidencia la distancia cada vez mayor entre el Gobierno nacional y uno de los gremios más influyentes del país.