A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, la vicepresidenta Victoria Villarruel publicó un mensaje en la red social X en el que cuestionó con dureza la política de Derechos Humanos aplicada en Argentina durante las últimas décadas y sostuvo que se construyó un “espejismo” alrededor de la memoria histórica.
La titular del Senado afirmó que, desde comienzos del siglo XXI, el tratamiento del pasado reciente fue utilizado con fines políticos y no como una verdadera política de Estado.
Sin nombrarlos de manera directa, sus dichos apuntaron a los gobiernos kirchneristas y al rol de los organismos de derechos humanos en la construcción del relato sobre los años 70.
El dardo de Victoria Villarruel a 50 años del último golpe militar
“En las primeras décadas de este siglo hemos vivido el espejismo de que tenemos una política de derechos humanos cuando en realidad se trató de un uso del pasado con fines cortoplacistas”, escribió Villarruel.
Según la vicepresidenta, el enfoque adoptado por el Estado sobre la violencia política de los años setenta fue parcial y no contribuyó a cerrar las heridas sociales. Por el contrario, consideró que ese proceso profundizó la división entre los argentinos.
En el mismo mensaje, sostuvo que la dirigencia política utilizó los hechos trágicos del pasado como herramienta de confrontación en el presente. “El pasado doloroso es usado para las batallas presentes, como herramienta de una división de la que políticos sin imaginación ni patriotismo buscan sacar partido”, expresó.