La imagen positiva de Milei vuela en Mendoza y un intendente del PJ se ubicó como el mejor valorado del país
Javier Milei tiene 57,3% de imagen positiva en Mendoza.Instagram Javier Milei
Javier Milei tiene 57,3% de imagen positiva en Mendoza.Instagram Javier Milei
Javier Milei tiene 57,3% de imagen positiva en Mendoza.Instagram Javier Milei
Javier Milei tiene 57,3% de imagen positiva en Mendoza.Instagram Javier Milei
El ranking de imagen positiva de febrero de 2026, elaborado por CB Consultora muestra quiénes son los gobernadores e intendentes mejor y peor valorados del país. El intendente de Maipú, Matías Stevanatto (PJ) aparece como el mejor posicionado en la víspera de la elección a concejales del 22 de febrero. Como contrapeso aparece en Mendoza muy valorada la imagen de Javier Milei. Ambos compartirán territorio de campaña cuando el mandatario aterrice en Mendoza el 18 de febrero con un caravanazo que busca birlar votos al peronista en su propia tierra.
El mismo ranking le da a un gobernador prominero, Marcelo Orrego, de San Juan, la mejor imagen en todo el país. Según esa ponderación, Alfredo Cornejo, aparece lejos de los primeros puestos, en el decimotercer lugar, con 43,3% de imagen negativa.
En el ranking de la consultora la valoración que hacen los mendocinos del Presidente es la más alta del país. El libertario conserva la alta imagen en Mendoza, después de Córdoba la provincia donde obtuvo mayor caudal de votos en octubre pasado.
Señala el informe que junto con Córdoba y San Luis, donde también es fortísimo el apoyo al mandatario forman "un corredor de fuerte respaldo en la región centro-oeste del país".
Por el contrario, los peores registros del mandatario se observan en Santiago del Estero, Formosa y Chaco, donde su imagen positiva cae por debajo del promedio nacional y su diferencial positivo respecto a Axel Kicillof "se reduce o se invierte", indica el documento.

En el plano provincial, el gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, se alzó con el primer lugar al cosechar un 60,1% de aprobación. Lo siguió Osvaldo Jaldo, de Tucumán, con un 58,5% de imagen positiva, y Claudio Poggi, de San Luis, con 56,2%. Los tres lograron consolidar un respaldo mayoritario en sus provincias, mostrando que, pese a las turbulencias nacionales, la gestión local puede marcar la diferencia.
En el otro extremo, la encuesta reflejó el desgaste de algunos mandatarios. Alberto Weretilneck, de Río Negro, registró apenas un 45,3% de positiva frente a un 52,2% de negativa. Gustavo Melella, de Tierra del Fuego, alcanzó un 46,5% de aprobación, pero con un rechazo del 49,4%. Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires, quedó con 47% de positiva y 49,3% de negativa. En estos casos, la desaprobación supera o empata con la valoración favorable, lo que evidencia un clima de descontento y cuestionamiento hacia sus gestiones.

El ranking también puso la lupa sobre los intendentes. Allí, Matías Stevanato, jefe comunal de Maipú (Mendoza), se ubicó en la cima con un 60,6% de imagen positiva. Muy cerca quedaron Leonardo Stelatto, de Posadas, con 60,3%, y Jorge Jofré, de Formosa capital, con 59,9%. Los tres se consolidan como referentes locales con fuerte respaldo ciudadano, lo que les otorga margen de maniobra para proyectar políticas y sostener su liderazgo.

La contracara se observó en municipios donde la desaprobación es contundente. Julio Alak, intendente de La Plata, apenas alcanzó un 36,2% de positiva frente a un 60,1% de negativa. Emiliano Durand, de Salta capital, quedó con 36,5% de aprobación y 59,3% de rechazo. Pablo Grasso, de Río Gallegos, registró un 36,8% de positiva y 59,8% de negativa. En estos distritos, el malestar ciudadano se traduce en números que reflejan un fuerte cuestionamiento a la gestión local.
El informe de CB Consultora no solo expone cifras, sino que revela tendencias. La valoración de los dirigentes parece estar directamente vinculada a la percepción de eficacia en la gestión y a la capacidad de dar respuestas en un contexto económico complejo. Mientras algunos logran sostener altos niveles de respaldo, otros enfrentan un marcado desgaste que podría condicionar su futuro político.
En definitiva, el ranking de febrero de 2026 funciona como una radiografía de la política argentina: muestra luces y sombras, liderazgos consolidados y gestiones en crisis. En tiempos de incertidumbre, la imagen pública se convierte en un capital tan valioso como frágil, capaz de definir el rumbo de quienes hoy ocupan los principales cargos de gobierno.