El Partido Libertario de Guaymallén lanzó una campaña para reunir firmas que exijan la renuncia del concejal Miqueas Burgoa, tras su polémico salvataje en el Concejo Deliberante de Guaymallén. El desenlace generó el rechazo, no sólo de libertarios, sino también de vecinos y funcionarios, incluido el propio intendente, Marcos Calvente.
La decisión del Honorable Concejo Deliberante de Guaymallén de no remover al concejal radical Miqueas Burgoa, tras haber sido sorprendido conduciendo con exceso de alcohol, generó una fuerte reacción social y política. El voto clave fue de la presidenta del cuerpo, Verónica Cancela, quien desempató a favor del edil, manteniéndolo en su banca pese a los cuestionamientos éticos.
En ese contexto, el presidente departamental del Partido Libertario de Mendoza, Marcelo Reginato, anunció que comenzarán a recolectar firmas para exigir la renuncia del edil. “Más allá de lo partidario, lo hacemos como vecinos responsables. Este hecho es una falta de respeto a los contribuyentes”, declaró. El formulario, en proceso de confección, requerirá nombre, DNI y barrio de residencia para garantizar la veracidad de las adhesiones.
Marcelo Reginato también cuestionó la falta de ejemplaridad del edil: “Si Burgoa decidió quedarse por amor a su departamento, que done su sueldo en beneficio de la comuna. Tal vez así calme los ánimos de los vecinos decepcionados”.
Burgoa se salvó con el voto doble de Cancela: tensión en el oficialismo
La sesión legislativa que definió la continuidad de Burgoa en su banca expuso fracturas internas en el oficialismo radical de Guaymallén. La votación terminó 6 a 6, y fue Verónica Cancela, presidenta del Concejo, quien desempató a favor del edil. Junto a Burgoa, lo respaldaron los concejales Ezequiel Genovese, Florencia Triviño y Matías Fernández.
La interna radical que salvó a Burgoa
Por el contrario, otros radicales como Juana Allende, Cristina Vargas y Jonathan Mazuela votaron en contra del despacho que frenaba la remoción, aunque lo hicieron sin mayores explicaciones públicas. La división fue evidente y generó especulaciones sobre el futuro del bloque, especialmente en un año donde se definirán candidaturas sin elecciones PASO.
En declaraciones cruzadas, los ediles opositores denunciaron presiones políticas y maniobras del exintendente Marcelino Iglesias para proteger al concejal cuestionado. En tanto, desde sectores radicales ya se habla del costo político de este caso para quienes respaldaron a Burgoa, algunos de los cuales terminan mandato este año.
La campaña del Partido Libertario
Desde el Partido Libertario aseguraron que la recolección de firmas se hará en forma presencial, distrito por distrito. “Visitamos semanalmente cada zona para hablar con los vecinos y allí surgirá un gran número de adhesiones. Queremos dar un ejemplo como sociedad”, enfatizó Reginato.
La movida no sólo apunta a una sanción social, sino que busca instalar una nueva forma de participación ciudadana.
“Cada edil es responsable de sus decisiones, pero los vecinos también son responsables de los votos que dan”, sentenció el dirigente libertario; esto último, en relación al voto de los concejales del PD, Matías Fernández y Sonia Sedano, aliados políticos del Partido Libertario que también ayudaron a Burgoa.